06 de junio de 2018
06.06.2018

Karla estaba viva cuando el acusado de matarla la abandonó, según los forenses

Los médicos fijan el deceso "entre las 7 y las 8 de la mañana", y hay grabaciones del hombre saliendo de la playa de Melilla a las 5.38

06.06.2018 | 02:31

Los informes de los forenses encargados de la autopsia de Karla Pérez -la joven de origen ecuatoriano y residente en Oviedo que murió estrangulada a manos de su expareja en una playa de Melilla- indican que la mujer falleció "entre las siete y las ocho de la mañana" del día 10 de julio del año 2016, una prueba científica que de estar acertada indicaría que la mujer seguía con vida cuando el marroquí Abdelwahid Aghbalou se marchó del lugar de los hechos tras haberle apretado el cuello "hasta que bajó los brazos", como él mismo declaró en la primera jornada del juicio.

No en vano, las grabaciones de las cámaras del paseo de la playa de La Hípica registraron a la expareja de Karla saliendo del arenal junto al hijo de ambos a las 5.38 de la madrugada -supuestamente después de cometer los hechos- con lo que la joven podría haber permanecido con vida al menos durante algo más de una hora.

A los abogados de la acusación no les cuadran los horarios y consideran que el informe forense "no puede ser exacto". Sostienen que si Karla no hubiese muerto en el acto se habría recuperado del ataque y que la hora que figura en las grabaciones podría no ser la correcta debido a algún fallo del sistema. Además, los médicos también explicaron ayer que la joven falleció por estrangulamiento, que tenía lesiones en la laringe y que fue víctima "de una muerte violenta homicida". Aún así, la declaración de una de las forenses fue contundente: "Yo llegué al lugar de los hechos sobre las ocho y media de la mañana y no había rigidez en la zona de la mandíbula, algo que ya se aprecia 45 minutos después de la muerte de cualquier persona", dijo.

Este hecho, de poder probarse, coincidiría con la versión ofrecida por el acusado durante el primer día del juicio, cuando reconoció haber atacado a Karla "por un arrebato" pero dijo que se fue del lugar de los hechos pensando que "sólo se había desmayado". Este matiz podría ser determinante para que los hechos cometidos por Abdelwahid Aghbalou -para el que el fiscal y las acusaciones piden 26 años de cárcel por asesinato- sean calificados de homicidio y la condena sea mucho más baja. De hecho, su defensa lo ha añadido a sus conclusiones para tratar de demostrar que su cliente actuó por impulso y que no tenía la intención de matar a su expareja hasta que ambos se enzarzaron en una discusión motivada "por un asunto de dinero". Es decir, el letrado Lorenzo Álvarez tratará de convencer al jurado de que no se cumplen algunos de los requisitos imprescindibles para que los hechos sean calificados de asesinato, como la alevosía o el ensañamiento. El hombre que encontró el cuerpo de Karla Pérez, que declaró el pasado viernes, explicó que había hallado el cadáver "entre las siete y las ocho de la mañana" y que se dio cuenta enseguida de que estaba muerta "por el color de su cara".

Los forenses también explicaron ayer, durante la tercera sesión del juicio, que las lesiones que presentaba el cuerpo de Karla hacen pensar que "lo más probable" es que Abdelwahid Aghbalou la agarró por el cuello cuando la tenía enfrente y no por la espalda, como apuntaba el fiscal en su escrito de acusación. El juicio continuará hoy con las conclusiones de los abogados y, posiblemente, con el veredicto del jurado popular.

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