07 de junio de 2018
07.06.2018

Fernández: "Viajo en Vespa para llevar esperanza a los olvidados"

El fundador del proyecto "Wheels4LIFE" apoya iniciativas solidarias para combatir enfermedades en lugares lejanos - que entrañan especiales dificultades logísticas

07.06.2018 | 01:56
José Antonio Fernández, ante LA NUEVA ESPAÑA con su Vespa.

Más de 300.000 kilómetros solidarios para luchar contra las enfermedades del Tercer Mundo son el bagaje que atesora la Vespa de José Antonio Fernández, responsable del proyecto "Wheels4LIFE", cuya misión es la de apoyar proyectos de ayuda mediante viajes en moto a lugares lejanos que entrañen cierta dificultad logística.

"Viajo en Vespa para llevar esperanza a los olvidados". Así resumió ayer su actividad Fernández, que ya prepara una nueva expedición a Mongolia, con una duración de dos meses. "Pretendo concienciar a la sociedad de que hay enfermedades en las que nadie se fija. También es importante sensibilizar a la gente y a las empresas para que donen dinero que ayude a financiar los proyectos".

José Antonio Fernández, natural de Orense, es doctor en Farmacia por la Universidad de Navarra, graduado por el IESE Business School y miembro de la Real Academia de Doctores. Su blog "Vespa Extreme", es un relato que engloba una serie de aventuras en Vespa, algunas ya realizadas y otras previstas en su agenda, con destinos entre los que también se encuentran India, Siberia, Alaska, Islandia y Latinoamérica.

Dakar, la capital de Senegal, fue en noviembre de 2017 otro de los puntos geográficos de la aventura solidaria de José Antonio Fernández, entre cuyos objetivos también está lograr fondos para financiar la investigación de enfermedades que desarrolla el Instituto de Salud Tropical de la Universidad de Navarra.

Antes de partir al país africano pasó por el Vaticano, donde el Papa Francisco bendijo el vehículo con el que se convirtió en la primera persona que llegó en Vespa en pleno mes de enero, y sin apoyo logístico, al Cabo Norte (Noruega), en 2017.

Durante los 20 días en los que transcurrió la aventura pasó por ocho países y recorrió más de 10.000 kilómetros sobre carreteras heladas. También superó dificultades añadidas como pinchazos o problemas técnicos en su moto derivados de las condiciones climatológicas extremas a las que tuvo que enfrentarse. Otro de los objetivos de las expediciones es llevar medicinas a hospitales y centros de salud. "Resulta muy gratificante", aseguró.

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