Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Diez años sin pantallas

El cierre de los Brooklyn, en febrero de 2007, dejó a Oviedo sin un lugar en el centro para el séptimo arte

Oviedo va camino de cumplir doce años sin salas de cine en el centro de la ciudad. La ausencia de pantallas grandes en el corazón de la ciudad se consumó el 18 de febrero de 2007, con el cierre de los Brooklyn, en General Zuvillaga, un domingo en el que echaban " El laberinto del fauno" y " Motorista fantasma", entre otras.

Antes, habían ido cayendo otras como el Real Cinema, los Minicines, el cine Principado o los Clarín. En mayo de 2002 la ciudad ya había perdido su último cine clásico con la reconversión del Ayala. Cuando dejó de exhibir cine era el más antiguo de la ciudad. Había abierto sus puertas el 23 de noviembre de 1955, con la proyección de "Cuna de héroes ", de John Ford.

Ya sin salas de cine en el centro, la aventura de tratar de ver cine en pantalla grande en Oviedo estuvo a punto de complicarse aún más en octubre de 2012, cuando los sindicatos aseguraron que la cadena Yelmo estudiaba el cierre de las salas de Los Prados dentro de un ERE planteado a nivel nacional. Aseguraban que la extinción de empleo afectaría a aquellas salas donde la tendencia de pérdidas se había agravado. No obstante, los Yelmo resistieron aquella crisis sin, en principio, mayor problema, a pesar de las dificultades por las que pasa Los Prados, como casi todos los grandes centros comerciales.

La falta de cines en la zona centro de Oviedo ha dado, no obstante, para varios experimentos y aventuras empresariales que no llegaron a pasar de la cabeza de sus creadores. Un grupo de vecinos de Oviedo llegó a plantearse copiar el modelo de cooperativa con el que se salvaron, en Madrid, los Renoir de Majadahonda. Se buscaron entonces diversos locales, desde la Escuela de Minas al Reconquista, pasando por el Centro Cívico. Hubo también grupos de cineastas interesados en llevar un proyecto de exhibición cinematográfica a la fábrica de Gas, y hasta la Fundación Princesa convirtió durante una semana en salas de cine algunos locales de la ciudad cuando se premió a Francis Ford Coppola.

Compartir el artículo

stats