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Los cacos, como Pedro por su casa

El personal de la limpieza asegura que es posible entrar en cualquier recoveco del centro sanitario "sin identificación"

"Hace un mes que estoy aquí, el primer día me perdí, me metí por todos los sitios, no iba ni con uniforme, no me dijeron absolutamente nada. Parecía de película", afirma una limpiadora del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) que reclama que el personal de limpieza tenga una identificación para trabajar y moverse por el centro, un complejo sanitario en el que se han producido varios robos en los últimos meses que la Policía Nacional está investigando. Lejos de rechazar tal afirmación, los vigilantes del hospital dicen que los robos ya ocurrían en el viejo hospital del Cristo y que "los fallos del sistema son conocidos, cualquiera puede aprovecharse".

Pacientes y usuarios toman precauciones ante los hurtos incluso antes de salir de casa. Por ejemplo, Esther Rodríguez, que ayer visitaba a un familiar, de deja la cartera en casa. "Sólo me traigo el teléfono móvil".

Los trabajadores también sufren robos. "A una compañera le quitaron la ropa y a mí un peluche que llevaba en el bolso. Todo estaba en nuestras taquillas del HUCA", cuenta una celadora que reclama mejorar el sistema de cierre y seguridad de estos armarios. "Tienen candado, pero no es difícil abrirlos". Los vigilantes explican, sin revelar su identidad, que las horas en las que más robos se producen coinciden con los cambios de turno y las visitas a los pacientes ingresados en planta. Por eso, abogan por elaborar un registro de entrada e incluso tarjetas de acceso en calidad de visitante.

Además, los empleados reclaman aumentar el número de vigilantes (hay cuatro por turno para todo el complejo sanitario) y establecer un sistema que acabe con la saturación de los pasillos. "Los pasillos se saturan durante las visitas, no hay registro de quién sale o entra. Y allí se concentra el personal sanitario, el personal de limpieza y los visitantes", explica una de las auxiliares del Hospital de Asturias.

Los pacientes ingresados tienen un armario en su habitación para guardar sus pertenencias, pero aun así, hay robos. "Estaría bien que hubiera alguna llave o candado para los armarios. Todavía no he visto a un vigilante en mi planta, solo los veo por el vestíbulo", dice Santiago García, que acompaña en la habitación a su mujer, ingresada desde hace veinte días. Sin embargo, los profesionales echan por tierra esa idea. Así, Alicia Menéndez, de la plantilla sanitaria, aclara que no puede dar llaves a los pacientes porque las pueden perder.

"Se podría hacer como en urgencias, que se identificaran también las visitas de planta", explica esta trabajadora. En general, los familiares de los pacientes no ven la propuesta con malos ojos. "Nos fatidiaría un poco porque son nuestros seres queridos y queremos verlos cuanto antes, pero creo que sería útil", afirma Miguel Ángel Pontón, uno de los usuarios.

Los trabajadores advierten de la existencia de puntos débiles del Hospital Central de Asturias en cuanto a seguridad se refiere; el sótano, el aparcamiento, los vestuarios y los accesos reservados.

"Desde el parking puedes acceder a todo el hospital, puedes quedarte incluso a dormir ahí, explica Alicia Menéndez, que también advierte de la facilidad para entrar en los vestuarios. Es más, algunos trabajadores proponen vigilar los vestuarios femeninos con cámaras controladas por una mujer policía para evitar problemas.

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