- ¿Qué sensaciones le invaden al ser elegido como representación del Oviedo Club Baloncesto para el chupinazo?

-Es un orgullo como capitán del club. Cuando me lo comunicaron me chocó un poco y no me lo creía, pero cuando lo asimilé, la verdad es que es una alegría muy grande y un placer inmenso.

- Usted es sevillano, pero este año ha nacido su hijo aquí en Oviedo, ¿será más emotivo así el chupinazo?

-Es un recuerdo que me llevaé de este 2018. Tanto mi mujer como yo decidimos que Alejandro naciese en Oviedo y será un recuerdo imborrable para nosotros. Esperaremos a que crezca para explicarle todo lo ocurrido y poder contarle que su padre fue uno de los que lanzaron el chupinazo en las fiestas de San Mateo.

- Lleva ya 6 temporadas en el Oviedo Club Baloncesto y ya es una institución dentro del club, ¿soñó alguna vez con este momento?

-Nunca llegué a imaginarme esto. Siempre había soñado con ir a celebrar algún título o un ascenso a la máxima categoría, pero nunca con ser elegido para lanzar el chupinazo.

- ¿Qué recuerdos y personas le vendrán a la cabeza cuando llegue el día?

-Me acordaré sin duda de mi padre, que falleció hace ya unos años y le hubiese encantado estar en este momento.

- En el club, ¿cómo se recibió la noticia de este reconocimiento por parte del Ayuntamiento de Oviedo?

-El presidente del club me comentó la noticia con una sonrisa en la cara. Creo que esto es una gran recompensa, no solo para nosotros como primer equipo, sino para todas las categorías inferiores como reconocimiento al trabajo de estos últmos años en Oviedo.