El Principado ha apreciado defectos en la redacción de los nuevos estatutos de la Sociedad Ovetense de Festejos (SOF) y da diez días a la entidad para solucionarlos o no les dará el visto bueno, con lo que quedaría en un limbo legal, sin capacidad de actuación. Los socios de la SOF aprobaron in extremis el nuevo reglamento, durante una asamblea extraordinaria celebrada el 25 de junio, pero la normativa no puede entrar en vigor sin la aprobación de la Administración regional.

Según el concejal de Cultura y todavía presidente efectivo de la SOF, Roberto Sánchez Ramos (IU), se trata de simples defectos formales. Y es que los estatutos no contemplan la manera en que los socios pueden darse de baja, el sistema de inscripción de los niños o cuáles son sus objetivos sociales. Tampoco aclaran que, en caso de ganancias, el dinero no se puede repartir entre los asociados. "No es grave. Lo solucionaremos en el plazo de diez días, por eso creo que el Principado aprobará oficialmente los estatutos a primeros de septiembre".

Según la nueva normativa, la junta directiva dejará de estar presidida por el Alcalde y el concejal de Cultura, y no tendrá entre sus miembros a varios ediles. Además, los estatutos estipulan que la Sociedad de Festejos es la propietaria de la marca del Día de América en Asturias y la responsable del desfile.

Ese desfile (declarado de interés turístico nacional) también está en el aire. Los socios votarán el lunes si permiten que el Ayuntamiento lo organice este año de forma excepcional ante la delicada situación que atraviesa la SOF, sin trabajadores ni nueva junta directiva, la oficina cerrada y pendiente de la aprobación de sus estatutos. Si rechazan la propuesta, Oviedo podría quedarse sin una fiesta que cumpliría su 68º edición. Además, existe un malestar entre los asociados por el desconocimiento sobre cómo hacer llegar sus votos delegados. Sánchez Ramos asegura que podrán entregarse in situ, a las siete de la tarde, en el Calatrava.