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RUBÉN ROSÓN | Concejal de Economía del Ayuntamiento de Oviedo (Somos)

"Muchos empresarios comparten que deben tener una fiscalidad progresiva"

"Hay equipo de gobierno para rato, para seguir de 2019 a 2023, y eso está instalado en el sentir de la ciudad"

Rubén Rosón.

Rubén Rosón. CAROLINA DÍAZ

Rubén Rosón (Somos) acaba de presentar a sus socios de gobierno las que, de aprobarse, serán sus últimas ordenanzas fiscales en este mandato. El concejal de Economía del Ayuntamiento de Oviedo insiste en la fiscalidad progresiva del "que pague más el que más tiene" como piedra angular de su estrategia tributaria.

- Antes de llegar a la concejalía, ¿qué idea tenía de la economía municipal y en qué le ha cambiado la praxis?

-Creía que los ayuntamientos tenían herramientas más capaces, que eran más autónomos, y en realidad casi toda la fiscalidad les viene marcada por el Estado, que es quien regula. En todo caso, seguimos reivindicando eso, que los ayuntamientos tengan más autonomía y que no solo redistribuyan pequeñas partidas.

- Algún margen quedará.

-Sí, con todo, los impuestos municipales son lo mejor que tenemos para autorregularnos. Y con el IBI, donde tenemos cierto margen, en estos tres años hemos conseguido tener una herramienta para hacer un Oviedo más justo, para iniciar una redistribución fiscal, para poner en marcha una economía progresiva en la que paga más quien más tiene. Se puede lograr el reequilibrio, y con el IBI diferenciado podemos disminuir el tipo para los vecinos aumentándoselo a las empresas. Se puede hacer, no es ninguna idea loca. Hay muchos municipios que lo llevan haciendo desde los años noventa. No es algo que no hiciera el PP en Madrid o en Valencia.

- ¿En los mismos porcentajes que usted quiere aplicar?

-Es que nosotros vamos muy atrasados, porque empezamos a aplicarlo ahora, pero lo aplicamos al menor número de propiedades posible, son sólo unos 250 inmuebles. Y de ningún vecino, sólo de 200 corporaciones.

- El PP le alerta de que ahuyentará a las empresas con esas medidas.

-Es su mantra, un argumento que en tres años no encontró relato en los números. Oviedo tiene ahora más empresas, que generan más negocio y facturan más. Además, las empresas a las que les afecta no entran dentro del tipo de las que por mil euros más que tengan que pagar venden sus propiedades.

- La primera vez que puso en marcha esta medida, en las ordenanzas de 2017, los tribunales lo anularon por un defecto formal. Olvidaron poner el obligado anuncio en prensa. ¿Cómo es posible que suceda esto en Oviedo?

-También me lo pregunto. Y tengo que responderme señalando la falta de personal. A las administraciones, por no permitirnos contratar, se nos van jubilando personas, nos faltan manos y al final suceden cosas como esa.

- Las ordenanzas de este 2018 vuelven a estar recurridas. ¿No teme que le vuelvan a tumbar el IBI diferencial?

-Son una docena de denuncias. Lo respeto porque están en su derecho, pero también los vecinos lo tienen a que se les baje el IBI. Este año será el cuarto consecutivo que lo bajemos, de forma que en el acumulado de estos tres años serían unos sesenta euros menos de media en el recibo. Eso lo hemos logrado gracias a lo que aumentamos con los grandes propietarios. Y no veo por qué si se lleva aplicando en toda España tantos años aquí no se pueda.

- La primera vez que quisieron aplicar la medida afectaron también a algunos vecinos. ¿Qué pasó?

-Eran tres comunidades que no tenían hecha la división horizontal en los garajes. No lo podíamos saber porque no teníamos los datos del catastro. Aun así no se les repercutió y se elevó el suelo para que no volvieran a estar afectados.

- ¿Cómo es su relación habitual con los agentes económicos, tales como la Fade, la Cámara o la Consejería de Economía?

-La relación es buena, en contextos de debates públicos no abordamos esos temas y aunque podamos haberlo hecho en privado, yo creo que los intereses no son contrapuestos. Es más, estoy seguro de que muchos empresarios asturianos comparten conmigo que tienen que tener una fiscalidad progresiva.

- ¿Sirvió de algo remunicipalizar la recaudación?

-En términos médicos diré que hemos doblado la eficiencia. Ahora nos cuesta la mitad y los resultados son tanto o más. Este año hemos aumentado en cinco millones los derechos netos reconocidos, que es dinero que acabarás recaudando. Y lo hemos logrado con un servicio por el que pagabas ocho millones y ahora cuesta menos de cuatro. Eso es muchísimo dinero. Y es el otro pilar fundamental, después del IBI, de nuestro planteamiento. Después de todos los truenos que tuve que escuchar de la oposición porque iba a ser el caos, al final hacemos lo mismo y recaudamos más. Como con las empresas. No sólo no se fueron, sino que ahora hay más.

- ¿Llegará hasta final de mandato el tripartito o se romperá antes?

-Hay equipo de Gobierno para largo. Probablemente, vistos los acontecimientos recientes, para seguir entre 2019 y 2023. Y creo que eso está instalado en el sentir común de la ciudad, porque somos el gobierno que más gobierna en Asturias.

- ¿El que más gobierna?

-Sí, aprobamos nuestros presupuestos, la fiscalidad, los gastos? Pocos pueden decir eso en Asturias.

- Más allá del IBI. ¿Cómo sigue la receta fiscal para el presente ejercicio?

-La tercera pata es que bajamos todas las tasas y precios públicos. Las licencias de obras mayores y menores también cuestan la mitad. Una media, para una obra de unos 75 metros cuadrados, costaba 280 euros y ahora cuesta 140, más o menos. En tres años, entre 2014 y 2017, los ovetenses ya pagan 10 millones menos en impuestos.

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