El presente 2018 está resultando un buen año para el maestro Iván López-Reynoso (Guanajuato, México; 1990), que en marzo recogió en México el premio estatal trienal al mérito de las Artes "Diego Rivera" por sus logros musicales y del que hace unos días se daba a conocer que será el primer director invitado principal de la orquesta sinfónica Oviedo Filarmonía (OFIL). Ha dirigido orquestas de México, España e Italia y es subdirector musical del Teatro Estatal de Braunschweig. El próximo mes de octubre dirigirá a la orquesta en "El Turco en Italia", en la temporada de ópera.

- Ya ha tenido la oportunidad de dirigir la Oviedo Filarmonía, ¿qué impresión le causó?

-Desde mi primera colaboración con la orquesta, en septiembre de 2015, me encontré con una agrupación musical de excelencia. Con una muy rápida y positiva química entre nosotros, con una gran flexibilidad y con mucha disposición a colaborar y a hacer buena música juntos. Las veces que he podido trabajar con ellos han sido realmente placenteras y satisfactorias, es un grupo que evoluciona mucho durante el proceso de ensayos y que se entrega por completo en los conciertos, por lo que me siento en verdad contento de estrechar nuestra relación y de emprender esta nueva etapa junto con ellos.

- ¿Qué grado de compromiso con la orquesta requiere el puesto de director invitado principal, de nueva creación?

-Es un honor y una gran responsabilidad para mi haber sido elegido como el primer director invitado principal de la Oviedo Filarmonía. En principio, el plan de trabajo que se ha planteado será de unos dos o tres proyectos por temporada, que podrán variar en enfoque y estilo, desde lo sinfónico hasta lo lírico. Tendré, de esta manera, una presencia más constante y un vínculo más cercano con la orquesta.

- ¿Qué valores destacaría de los músicos ovetenses?

-Un admirable sentido del ensamble y del trabajo en equipo. El sonido de la Oviedo Filarmonía es muy característico, totalmente propio, de una gran calidad y muy refinado. Otra cosa muy importante y de sumo valor es el ambiente tan profesional y de compañerismo en el que se trabaja en los ensayos. Es un auténtico disfrute trabajar de esta manera, con buena energía y con colegas entregados y dispuestos a trabajar, a mejorar, a experimentar y a buscar cosas nuevas.

- ¿Algo a corregir?

-Más que corregir, sumar y proponer. Las bases con las que comienza esta colaboración son de lo más sólidas y firmes. La Oviedo Filarmonía es una garantía de calidad y de música bien hecha. Siempre se puede mejorar, alcanzar nuevas metas, proponernos nuevos objetivos y eso es precisamente lo interesante y emocionante de iniciar una colaboración musical con un nuevo equipo.

- ¿Qué se propone conseguir con la orquesta?

-Ampliar horizontes, seguir en la dirección y en la búsqueda del refinamiento y del buen gusto musical me parece fundamental y prioritario. Cuando el camino recorrido es tan bueno, es mucha la posibilidad de crecer. Quisiera continuar motivando a la orquesta a dar siempre lo mejor de sí, a buscar nuevos y distintos repertorios y estilos, a buscar siempre nuevos retos. Trataré de seguir desarrollando la flexibilidad estilística y musical de la orquesta, fomentar el ensamble, el trabajo de cámara, la comunicación musical entre compañeros, que es tan importante siempre y que trae tantos buenos resultados.

- ¿Cómo será la colaboración con el maestro Macías?

-No tengo aún el gusto de conocerlo, pero he recibido los mejores comentarios sobre su trabajo. Estaré siempre dispuesto a trabajar de manera estrecha y cercana con él, así como con la parte logística y administrativa de la orquesta, para buscar siempre la excelencia y aspirar constantemente a dar lo mejor de nosotros y a obtener lo mejor de nuestros músicos. Reitero, el trabajo en equipo es fundamental y espero con ansias el inicio de esta nueva colaboración.