10 de agosto de 2018
10.08.2018

Fallece Íñigo Tartiere a los 53 años, "un gran tío con un corazón enorme"

Miembro de la conocida saga de industriales, residía en La Fresneda y deja mujer y dos hijos

10.08.2018 | 11:08
Fallece Íñigo Tartiere a los 53 años, "un gran tío con un corazón enorme"

Iñigo Tartiere Goyenechea falleció esta noche en Oviedo a los 53 años, víctima de la infección en una herida en una pierna provocada por una bacteria muy agresiva que le quitó la vida en apenas 24 horas desde que le fue diagnosticada. Era uno de los siete hijos del matrimonio formado por Carmen Goyenechea y Víctor Tartiere Herrero, uno de los fundadores del concesionario Tartiere Auto, del que Iñigo era director comercial.

"Era un gran tío con un corazón enorme", comentó esta mañana Santiago Alverú, gran amigo del desaparecido, todavía conmocionado por la inesperada noticia. "Todavía estuvimos juntos el sábado y para nada me esperaba este desenlace tan repentino", apuntó el amigo de Tartiere.

Vecino de La Fresneda desde hace 15 años, era muy aficionado al pádel, al golf y al mus. Sin ir más lejos, en esta última disciplina acababa de ganar un campeonato organizado por el Club de Tenis de Oviedo. Deja viuda, Yolanda Alonso, y dos hijos, Víctor y Alicia, de 25 y 21 años.

El desaparecido formaba parte de una conocida estirpe de industriales que marcaron una época en la Asturias de los siglos XIX y XX. Por encima de todos los miembros de la familia destaca José Tartiere Lenegre, bisabuelo del fallecido. Tartiere Lenegre, nacido en Bilbao en 1848, desarrolló una fructífera carrera empresarial en la región, que comenzó con la fabricación de explosivos en Cayés. Fue uno de los fundadores de la Sociedad Santa Bárbara, compañía que suministró material para la guerra de Cuba. También fue promotor de empresas como Unión Española de Explosivos, Saltos de Agua de Somiedo -germen de Hidroeléctrica del Cantábrico- y participó en la construcción del ferrocarril Vasco-Asturiano.

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