13 de agosto de 2018
13.08.2018

Santullano puya´l ramu de casa

La capital de Las Regueras cierra hoy sus fiestas con una jira, tras un fin de semana muy ajetreado

13.08.2018 | 01:39
Mirella Fernández y Aroha Cuervo, durante la puya.

Santullano, capital de Las Regueras, celebró ayer una jornada de fiesta en la que tuvieron un especial protagonismo los vecinos que hornearon los bollos de pan que se subastaron tras la misa y la procesión. Tras la Jornada del caballo del sábado, ayer fue el tercer día de festejos y la localidad se llenó de actividades.

Para comenzar el día, un gran numero de vecinos acudieron como cada año a la misa solemne oficiada en la iglesia de San Julián de Vidao. A las doce y media comenzó la ceremonia, que estuvo acompañada de la actuación del Coro de Las Regueras. A la salida, el prau de La Rasa, el lugar escogido para celebrar las actividades festivas en torno a la carpa principal, concentró la animada folixa con una sesión vermú.

Como se viene haciendo desde hace años en Santullano, la comida de ayer fue una gran corderada. Unas cien personas recogieron su ración para compartir el ambiente de fiestas con sus seres queridos.

Poco después, sobre las dos de la tarde, y coincidiendo con la comida, llegó la habitual subasta del ramo. En Las Regueras tienen su propia forma de celebrar la puya'l ramu. Los propios vecinos son los que llevan a la barra lo que hornean por la mañana. Este año se han subastado tres bollas, dos panes con la masa hecha en casa por una residente de la zona y una empanada.

Gran verbena

El momento de los niños arrancó con retraso, a partir de las seis de la tarde. La verbena llegó, según lo incluido en el programa, a las nueve de la noche con la actuación de Toni y su acordeón.

Hoy será la despedida de las fiestas. A las siete de la tarde, la Comisión de Festejos de Las Regueras dará inicio a la tradicional jira, con el reparto del bollo de chorizo y la botella de vino entre los socios. Poco después, los grupos "K Libre" y "Tekila" amenizarán la última noche hasta la cena, que será una costillada conjunta abierta a todos.

La música seguirá hasta las cinco de la madrugada, momento en el que los vecinos podrán despedir las fiestas con el buen sabor de boca de una chocolatada, acompañada de pastas, que se repartirá desde la barra instalada en la carpa festiva.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook