11 de marzo de 2019
11.03.2019

Gafas para atravesar la pantalla

Una actividad de realidad virtual en el RIDEA permite a los visitantes vivir escenas cinematográficas de temática variada desde el centro de la trama

11.03.2019 | 01:09
El director de SACO, Pablo de María, da indicaciones a Marine Bordes, del Festival de Clermont-Ferrand, que ayer visitó la actividad en el RIDEA.

Sufrir una caída desde lo más alto de los rascacielos de Nueva York, presenciar a escasos centímetros de distancia la pelea de un Tiranosaurio Rex con otras especies o visitar la ciudad de Venecia. Son sólo algunas de las oportunidades que desde ayer brinda el RIDEA a través de una actividad de realidad virtual programada dentro de la Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo (SACO), que se prolongará hasta el próximo domingo.

La innovadora apuesta de los organizadores de la cita cultural busca poner de relieve la creciente aplicación de una herramienta como la realidad virtual en la producción de trabajos cinematográficos. "Es una técnica vanguardista para proyectos culturales que cada vez es más utilizada por los artistas", explicó el director de SACO, Pablo de María.

Las personas que visiten el RIDEA entre las 12 y 14 y las 17 y 20 horas durante los próximos días podrán comprobar con sus propios ojoso y oídos el gran parecido de la realidad virtual con la de carne y hueso. El ejemplo, ayer mismo, cuando los primeros visitantes, entre los que se encontraba la coordinadora del Festival International del Corto Metraje de Clermont-Ferrand (Francia), Marine Bordes, experimentaron todo tipo de sensaciones. Desde el miedo por verse atacados por animales hasta el pánico de ver cómo se caían al vacío.

Todo ello sentados en un sillón con ruedas y ataviados con unos auriculares y unas gafas que permiten la visión en un radio de 360 grados. "Parece totalmente real, repetían una y otra vez los protagonistas de la primera jornada de puertas abiertas en el edificio que ocupa el RIDEA, que permanecerá abierto toda la semana (dos horas por las mañanas y tres por las tardes).

Pablo de María defendió lo novedoso de la iniciativa, con la que se espera atraer a público de todas las edades, a partir de los diez años. "Las reproducciones oscilan entre los tres y los ocho minutos y se recomienda que los niños no estén más de un cuarto de hora y los adultos unos 30 minutos", explicó el director del evento cultural durante una charla explicativa previa a la inmersión en el mundo virtual.

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