Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Ignacio Cuesta | Candidato de Ciudadanos a la Alcaldía de Oviedo

"El Ayuntamiento no es ninguna empresa, es el motor de la ciudad, y no permitiré que siga fallando"

"Canteli mira más al pasado que al futuro, y su rechazo a pasar por la oposición demuestra escaso compromiso con los ciudadanos"

"El Ayuntamiento no es ninguna empresa, es el motor de la ciudad, y no permitiré que siga fallando"

"El Ayuntamiento no es ninguna empresa, es el motor de la ciudad, y no permitiré que siga fallando" Fernando Rodríguez

Ignacio Cuesta Areces (Manresa, 1972) llegó a Grado con 4 años y a Oviedo con 10. Aquí se hizo abogado y luego decano de sus colegas. Deja ahora el puesto dentro del proceso de elecciones al Colegio y da el salto a la política municipal. Ciudadanos lo ha fichado como candidato independiente para encabezar la lista a las municipales del 26-M.

- ¿Qué se le ha perdido en la política local?

-Que yo quiero mucho a Oviedo y me fastidia verla así.

-¿Cómo?

-Con parálisis, con una falta de actividad que irradia hacia todos los ámbitos: comercio, hostelería, turismo, ocio... Y en un estado general de deterioro y de abandono. No es, además, una percepción mía, me lo dice todo el mundo.

-Pero usted es abogado.

-Pero la política siempre me gustó. Y de una u otra forma me he dedicado a ella; ser el decano del Colegio de Abogados también es política. Entonces ves en qué se está convirtiendo tu ciudad y te planteas dar el paso. Pero tengo clara cuál es mi profesión. Doy este paso ahora, pero mi intención es regresar a la abogacía.

-¿Cómo se puede ser el decano de todos los abogados y ser candidato de una opción política concreta?

-No hubo ese problema porque había elecciones ahora. Si no, hubiera dimitido. Pero si algo tuve claro fue que el de los abogados fuera un colegio profesional y apartidista. Y hemos dado sobradas muestras de ello, defendiendo los intereses de la profesión y siendo muy cuidadosos para evitar planteamientos partidistas.

-Aunque con alguna polémica. Todavía recuerdo la de sustituir el nombre por el de Colegio de la Abogacía.

-Pero, precisamente, respondimos a un requerimiento de una parte del censo, una opción, un debate que estaba en la calle. Y la junta del Colegio no se posicionó.

-Como jurista, ¿qué opina de esta superjudicialización de la política local? Desde la contratación de personal a la programación de actividades, todo acaba en los tribunales.

-La judicialización se produce porque se han hecho las cosas mal. Hay que ser muy estricto a la hora de cumplir con el ordenamiento jurídico, sea con el personal de Recaudación, con Gascona o con el cambio de nombres de las calles. Con el tripartito hay mala gestión y posicionamientos políticos e ideológicos muy marcados que predominan respecto a la atención y cumplimiento de las normas. Ese es el problema.

-Pero algunos reveses judiciales vienen de atrás.

-Es cierto, no todo se circunscribe a estos últimos cuatro años.

-Usted se crió en Oviedo en pleno gabinismo. ¿Qué opinión le merece esa etapa?

-Hubo una primera etapa positiva, de cambio de concepción de la ciudad. Pero a medida que fueron pasando los años, la desgana y la desidia, unidas a escándalos notables, supusieron un decaimiento en la gestión muy importante. Parte del abandono de Oviedo viene de la etapa de Gabino y Caunedo. Sus etapas tienen lastres muy serios: Calatrava, "Villa Magdalena", spa del Naranco, mercado de La Corredoria...

-¿Su receta?

-Mi compromiso, y el del partido, es que cualquier ciudadano, empresa o club que acuda con un problema al Ayuntamiento va a salir con una solución. Vamos a ser eminentemente ejecutivos. Porque uno de los problemas principales es que el Ayuntamiento, lejos de ser facilitador, se constituye como un obstáculo para cualquier iniciativa. Hace falta un cambio absoluto a la hora de actuar. Porque el Ayuntamiento no es ninguna empresa, es mucho más que eso, es un motor económico de primera magnitud, el motor de la ciudad, y si falla... Por eso no permitiré que siga fallando.

-¿Cómo se opera ese cambio?

-Tomaremos dos medidas inmediatas. La primera, constituir una oficina de dinamización económica que no solo sea proactiva a la hora de captar inversiones, sino que se convierta en ventanilla única a la que se pueda dirigir cualquier persona con cualquier iniciativa, que encuentre allí una solución ágil y que evite el peregrinaje.

-¿La segunda?

-Actuar de forma inmediata en lo que denominamos "microespacios": deterioro y abandono de calles, equipamientos, baldosas, paredes degradadas, solares de titularidad municipal que son focos de insalubridad. Ahí intervendremos ya.

-¿Pero hay personal para todo esto? Es la principal queja del gobierno actual.

-La falta de personal es cierta solo en parte. Hay concejalías donde sí se ha priorizado la contratación de personal, como la de Participación Ciudadana, en detrimento de otras, como la de Licencias. Partiendo de la falta de personal, la Junta de Gobierno puede decidir dónde hace más falta.

-Supongo que ahora se ha puesto a estudiar con más detalle Oviedo. ¿Qué le ha sorprendido al profundizar en la situación de la ciudad?

-La unanimidad absoluta en sectores de todo tipo de la ineficacia municipal. Cualquier proyecto acaba en una burocracia irresoluble, del "déjelo aquí que lo vamos a estudiar", sin obtener nunca una respuesta. No han sabido gestionar ni ejecutar. Mi compromiso es que, con nuestro equipo, nadie saldrá del Ayuntamiento sin una solución.

-Pero las mayorías son improbables. Usted tendría que pactar con otros, ha dicho que con Vox será difícil.

-Aspiramos a liderar un proyecto de cambio. Salimos a ganar las elecciones y alcanzar una mayoría suficiente para gobernar. Si eso no es posible, habrá que buscar apoyos. Si algo caracterizó mi etapa en el Colegio de Abogados, y también a Ciudadanos, es la capacidad de alcanzar espacio de encuentro desde posiciones moderadas y sensatas. Encontraremos acuerdo con los que compartan nuestra visión de los problemas de la ciudad y de las soluciones que proponemos.

-Usted militó en el PSOE. ¿Por qué aparece ahora con Ciudadanos?

-Fui militante aunque nunca participé en la vida del partido. En la actualidad, el PSOE se ha alejado totalmente de los valores por los que en determinado momento sentí cierta afinidad. Mi ideario político está claro. Soy una persona moderada, de centro, de progreso y liberal, entendiendo el liberalismo como la doctrina que sitúa en primer lugar la libertad para pensar y actuar. En eso no he cambiado, y en el PSOE, en aquella época, tenía referentes como José Bono o Paco Vázquez, que si hoy no están en Ciudadanos, sí están muy próximos.

-Habla de cambio y de gestión. Es una música muy parecida a la del candidato del PP, Alfredo Canteli. ¿Qué piensa de él?

-Es una persona bienintencionada que busca lo mejor para Oviedo, pero lo hace mirando mucho más al pasado que al futuro. Eso nos diferencia. Y no me gustó que en sus primeras manifestaciones expresara que si no salía elegido alcalde no se veía en el Ayuntamiento. Demuestra muy escaso compromiso con los ciudadanos.

-¿Usted se ve en la oposición?

-Desde el gobierno o desde la oposición, representaré no solo a nuestros votantes, sino a todos los ciudadanos de Oviedo.

-¿Qué equipo le acompaña en la lista?

-Profesionales, gente de la sociedad civil que sabe cómo funciona la vida, alejados de cuestiones internas de los partidos, especialistas en sus ámbitos. En las reuniones que estamos empezando a tener con distintos colectivos da gusto estar con gente que sabe de lo que habla, que dominan las materias.

-¿Integrará al equipo municipal actual?

-Sí, la idea es contar con el actual portavoz, Luis Pacho, que, junto con el otro concejal de Ciudadanos, ha llevado a cabo una labor verdaderamente meritoria, ejerciendo una labor de control y propuestas con un grupo muy exiguo. Pacho representa la continuidad de un trabajo bien hecho y aporta experiencia. Es un orgullo contar con él.

Compartir el artículo

stats