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La Catedral implanta un modelo nuevo de autogestión en la venta de sus entradas

El cabildo costea la instalación de otra cabina de información y cambia las audioguías tras no renovar el contrato con la empresa intermediaria

Cartel en la entrada principal de la Catedral que informa de las obras del punto de venta de entradas y del desvío por el Tránsito de Santa Bárbara.

Cartel en la entrada principal de la Catedral que informa de las obras del punto de venta de entradas y del desvío por el Tránsito de Santa Bárbara. MIKI LÓPEZ

El cabildo de la Catedral gestionará por sí mismo el sistema de venta de entradas, audioguías y "software" del templo, a partir del 14 de abril. Esa es la fecha en la que finalizará el contrato que la institución religiosa firmó hace cinco años con una empresa de Granada para que se ocupara del punto de distribución de tiques que hay dentro de San Salvador. "Ya no habrá intermediarios. Instalaremos una cabina más espaciosa y correremos con todos los gastos de obra. Evidentemente eso supone un importante desembolso inicial, pero a la larga nos saldrá más barato", explicó ayer a LA NUEVA ESPAÑA el deán, Benito Gallego, que evita dar cifras económicas hasta no completar los trabajos.

Los operarios ya han comenzado a eliminar la estructura en la que se venden las entradas de la Catedral -ubicada en el interior, detrás de la bancada- con la intención de construir otra caseta similar, aunque de mayor tamaño, debajo del órgano. La obra ha obligado a trasladar temporalmente el acceso al templo. Unos carteles colocados en la entrada principal informan a los visitantes que deben dirigirse a una puerta lateral del Tránsito de Santa Bárbara. De cumplirse los plazos previstos, la obra finalizará la semana que viene.

La renovación del punto de venta y de su gestión no afectará al precio de las entradas ni a los trabajadores que las distribuyen e informan a los visitantes. Se trata de personal propio de la Catedral que mantendrá su empleo. "La caseta que teníamos hasta ahora sólo tenía capacidad para un sólo trabajador, limitando un poco la atención y generando colas y esperas innecesarias en algunas épocas del año. Con la nueva estructura podrá haber dos personas atendiendo al público a la vez", comenta Gallego.

La media anual de visitantes de la Catedral es de entre 115.000 y 117.000 personas. La entrada gratuita está destinada a personas con discapacidad, escolares de Primaria o de Religión con profesor, menores de 12 años acompañados de un adulto, grupos de catequesis de Asturias que vayan con sacerdote y visitantes que vayan a las celebraciones litúrgicas o a confesarse. Para el resto, existen diferentes tarifas individuales y de grupo. En general, el precio de un tique individual para adultos es de 18 a 65 años es de 7 euros; para escolares de 12 a 18 años y alumnos universitarios, de 5 euros; para peregrinos con credencial, familias numerosas y desempleados, de 4 euros; y para jubilados o grupos de más de 15 personas, de 6 euros.

También pueden hacerse las llamadas visitas parciales (tiques con derecho a ver la Cámara Santa, el Museo de la Iglesia y el Claustro). El precio para el público general es de 5 euros; para los peregrinos con credencial, familias numerosas y desempleados, de 3 euros; y para escolares de 12 a 18 años con profesor y alumnos universitarios, de 4 euros.

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