Una niña de dos años y medio de edad se ha precipitado desde un tercer piso del número 11 de la calle Francisco Cambó en el ovetense barrio de Vallobín. Su situación es de extrema gravedad a causa de las terribles lesiones internas que sufrió en el impacto. Las próximas horas serán decisivas.

La pequeña ha sido trasladada al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) con pronóstico muy grave tras ser atendida en la UVI móvil que se trasladó al lugar de los hechos junto a efectivos de la Policía. Está siendo atendida en la UCI Pediátrica del complejo sanitario ovetense.

"Cayó a plomo pero movía las piernas", ha relatado un testigo del accidente. En el lugar se encontraba la madre de la pequeña, que está embarazada de seis meses y que ha tenido que ser trasladada a un centro sanitario tras desvanecerse al sufrir un ataque de ansiedad.

La familia, originaria de Tánger (Marruecos) se había asentado en esta zona de la ciudad y tenía previsto que la pequeña empezase al colegio el próximo mes de septiembre.

Lugar del suceso

Un precedente en La Argañosa en 2016

Un precedente similar ocurrió en noviembre de 2016 en el barrio de La Argañosa, no muy lejos de donde ha tenido lugar el suceso de esta mañana. Un niño de 21 meses falleció después de precipitarse de un cuarto piso del edificio San Antonio de la calle Argañosa alrededor de las 14.30 horas tras, según las investigaciones policiales, trepar por un mueble de la cocina -posiblemente una banqueta- hasta la ventana y caer con sus juguetes "desde unos 15 metros". Esa es la altura a la que los agentes y sanitarios que acudieron al lugar del accidente (el portal 130, cerca de Pórticos,) calculan que cayó el pequeño, R. C. D., que ingresaba en estado grave en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), y a donde también fue trasladada su madre, de 36 años, al sufrir un ataque de ansiedad.

La ventana por la que se precipitó el pequeño estaba en la parte trasera del inmueble, es decir, no da a la calle Argañosa, sino a un patio que sirve de acceso a los garajes de varias casas. Una vecina de la familia se encontró a la madre en bata y pijama "pidiendo ayuda en el portal con el niño en brazos ensangrentado, sobre todo por la cabeza". Las centralitas del 112, de la Policía Nacional y de la Local recibieron a partir de las 14.50 horas varias llamadas de residentes de la zona para solicitar auxilio. Hasta allí llegaron en pocos minutos dos patrullas policiales, una uvi móvil y una ambulancia estándar del equipo médico de La Ería que atendieron al niño de inmediato y trataron de tranquilizar a la progenitora.