El "no nos moverán" sigue ganando adeptos entre los negocios del Calatrava. El responsable del Telepizza del centro comercial aseguró esta mañana que tienen previsto continuar con su actividad con normalidad más allá del lunes a pesar de que los responsables del centro comercial de Buenavista fijaron el 31 de marzo como fecha de cierre definitivo antes de acometer una gran remodelación del equipamiento. El anuncio llega después de que Burger King consiguiese una medida judicial cautelar por la cual los dueños del complejo deben mantenerlo abierto hasta que los juzgados resuelvan su litigio sobre la rescisión de un contrato que tiene vigencia hasta 2036.

Aunque el auto del juez deja claro que la medida cautelar sólo afecta a la hamburguesería, el franquiciado de Telepizza tiene contrato hasta 2024 y reivindica su derecho de continuar en el equipamiento más allá del lunes. Andrés García subraya que los dueños del centro comercial intentaron en varias ocasiones sin éxito que firmase un documento en el que expresara su voluntariedad para abandonar el Calatrava. "No me ofrecieron indemnización de ningún tipo y, obviamente, me negué a firmarlo", apuntó.

El restaurante de Telepizza del Calatrava cuenta con nueve empleados cuya recolocación fue comprometida por la franquicia. Sin embargo, la posibilidad de continuar con su actividad gracias a la medida lograda por el Burger King, les anima a intentar seguir trabajando en Buenavista. "El lunes iremos allí y si podemos trabajaremos con total normalidad", avisa García, harto de la opacidad y falta de transparencia de la empresa Estabona sobre sus planes para el centro comercial desde que lo compró a finales de 2017.