"De repente, en los muros acostumbrados al lento deslizarse de la lluvia menuda retumban las señales de que está pasando algo distinto. La gente está en la calle, los ovetenses están de celebración, hay que decir que está pasando algo distinto". Un buen inicio del pregón de Semana Santa que ayer pronunció, en la iglesia de los Dominicos, Teresa Sanjurjo, directora de la Fundación Princesa de Asturias.

Antes, la presidenta de la Junta de Hermandades y Cofradías de Semana Santa, Paloma Frechilla, ante un gran número de asistentes, presentó a la pregonera, y lo hizo con los estandartes de las seis cofradías procesionales ovetenses de fondo, dando testimonio de unión.

Empezó con palabras de elogio hacia la pregonera, y después se mostró "agradecida, porque las gentes de Oviedo no nos dejaron solos, como lo demostraron los últimos años".

De vuelta a la pregonera, Sanjurjo expuso la idea de que en una semana de Pasión se puede dar un mensaje de alegría. "¿También cuando evocamos la dolorosa imagen del sacrificio y la entrega más extraordinarios? ¿También cuando vemos desfilar, en medio del silencio y del respeto, a una mujer doliente y atravesada por la angustia? ¿También entonces tenemos razones para la alegría, para creer en la fuerza de la unidad? Creo que sí, porque procesionar es mostrar la verdad de una vida entregada. Es ofrecer una hermosa catequesis que puede remover entrañas y convertir corazones si se hace con seriedad y fervor".

Es poner en juego, según la pregonera, la religiosidad popular. "No se ha de despreciar, porque en ella se transmite la fe de un pueblo que generación tras generación ha sabido vivir y leer los acontecimientos de cada día".

A renglón seguido, Teresa Sanjurjo hizo una apuesta tan arriesgada como llena de razón. "Si se analizan desde una perspectiva diferente los dogmas", expuso, "las creencias religiosas, las procesiones de Semana Santa, cobran sentido a la luz de conceptos como el de convivencia, el respeto a otras creencias, el civismo, y como ejemplo de unidad, de trabajo compartido, de voluntad de hacer las cosas bien, de esfuerzo común como ejemplo de amor y verdad".

Después, una reflexión: "Y ese mismo testimonio de libertad y celebración colectiva me hace pensar en la Fundación Princesa de Asturias y en nuestros Premios. La Fundación es una realidad construida también paso a paso, con esfuerzo, con entrega, con espíritu colaborador, con entusiasmo y valores compartidos", añadió.

Para finalizar, el Coro de la Fundación Princesa de Asturias ofreció una actuación que será difícil de olvidar. Un pregón que marcó el inicio de esta Semana Santa.