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ISABEL AGUILERA | Consultora y exdirectora general de Google para España y Portugal

"El mundo anglosajón acepta que la tecnología no es perfecta, en Europa se le dice 'no' de entrada"

"Los usuarios hemos sido muy laxos en cuanto a demandar privacidad por internet, pero no se deben perjudicar los avances con regulación excesiva"

Isabel Aguilera Navarro.

Isabel Aguilera Navarro.

Resumir en sólo unas líneas el amplio currículum de Isabel Aguilera Navarro (Sevilla, 1960) sería prácticamente imposible. Es arquitecto y urbanista. Entre otros muchos cargos, fue presidenta de General Electric en España y Portugal, directora general de Google para ambos países, directora general de operaciones del grupo NH Hoteles y consejera delegada para España, Italia y Portugal de Dell Computer. Actualmente es consultora de estrategia e innovación, profesora de ESADE y consejera de varias empresas. Hoy estará en la ciudad para tomar parte en el máster en Administración de Empresas organizado por la Cámara de Comercio de Oviedo. Hablará sobre "Liderazgo transformador en el nuevo contexto internacional".

- ¿Podría usted resumir el contenido de la clase que ofrecerá hoy en Oviedo?

-El contexto ha cambiado, es paradójico. En un momento en el que hay más regulación que nunca se habla más de romper las reglas. Ahora que tenemos muchísimos datos para tomar decisiones vivimos más incertidumbre que nunca. Lo primero que les explicaré a los alumnos es que ahora todos somos seres digitales y que todo cambia a velocidad de vértigo. Según encuestas fiables, el 23 por ciento de la población prefiere que le vean desnudo en público que estar lejos de su móvil. Ha cambiado la manera de competir. Antes se competía estilo sumo, con activos pesados y grandes volúmenes para echar a la competencia fuera del mercado y que tocaran el polvo con la espalda. Ahora se lucha estilo capoeira, porque se genera más valor hacia el cliente, se aprovechan las debilidades del rival pero se complementan, se fomentan las alianzas y el fortalecimiento de cada ecosistema de negocio entre todos. Ahora se trabaja más en equipo y por eso hay que estar focalizado a innovar. El líder digital debe tener cerebro y corazón, estar dispuesto a admitir el error, a atraer el talento y a generar el ambiente adecuado para que ese talento dé lo mejor de sí.

- Usted ha trabajado en grandes corporaciones, sobre todo tecnológicas, ¿qué poder tienen empresas como Google sobre los estados y como se conjuga eso con la autonomía de esas naciones?

-Hay compañías que tienen más usuarios que los ciudadanos que hay en muchas naciones. Facebook, por ejemplo, sería más grande que muchas naciones. Y no digamos ya Google, que además tiene una cuota de usuarios superior al noventa por ciento en todos los países menos en tres. Esas empresas tienen influencia sobre el individuo, sobre la opinión, sobre el estilo de vida... pero no nos olvidemos también de que nos han dado una grandísima ventaja como población mundial, porque tenemos acceso a la información y a la formación. No sé si estas compañías hacen el mundo más justo, pero sí más grande y más plano.

- ¿Cree usted que Facebook o Google tienen capacidad para quitar o poner presidentes de Gobierno?

-No hay que acusar a la tecnología de lo que hacemos las personas, de la responsabilidad individual y colectiva que tenemos que tener como seres humanos. En el momento que perdamos la ética, entonces ya sí que podemos ser reemplazables por robots.

- Hablando de ética, ¿qué le parece la multa de la Unión Europea a Google por "abusar de su posición dominante" en el mercado publicitario online?

-Google está teniendo muchas multas y Facebook más. Cada vez son más importantes los valores de una organización, la transparencia. También es verdad que los usuarios y los ciudadanos hemos sido muy laxos en cuanto a demandar privacidad. Cuando yo estaba en Google mi gran empeño era proteger la privacidad. Parte de la responsabilidad de haberlos dejado llegar tan lejos en ese aspecto es nuestra, por tener despreocupación ante ciertos valores. No obstante, creo que no se puede perjudicar los avances que hemos conseguido a base de regulaciones extraordinarias.

- ¿Piensa usted que en Estados Unidos se les está dando más libertad a estas empresas y que Europa las ata más en corto?

-Yo lo que pienso es que en Estados Unidos, y en el mundo anglosajón en general, son más proclives a aceptar que la tecnología no es perfección instantánea y que Europa tiende a sobreproteger el pasado. Yo no digo que no haya fronteras y líneas rojas, pero en Europa, de entrada, se les dice que no.

- También está de moda hablar de la responsabilidad social corporativa de las empresas.

-Creo que la responsabilidad es un hecho, pero el grado de cumplimiento varía. En cuanto a la sostenibilidad, la transparencia o la ética están cada vez más presentes, afortunadamente, en las nuevas generaciones.

- Cada vez está más presente la robotización y la automatización en las compañías, ¿tenemos que tenerle miedo a eso?

-Hay estudios que predicen que el 66 por ciento de los puestos de trabajo tal y como los conocemos hoy en día van a desaparecer, eso es un hecho. Ahora, también es verdad que eso ha pasado siempre a lo largo de la historia y que seguramente aparecerán nuevos oficios en todos los campos. También desaparecerán muchas compañías. Hace unos años no existían los profesores de zumba y ahora los hay, hay que reinventarse.

- También estamos en la época de la revolución de la mujer, ¿cómo ve usted el papel de la mujer en las empresas?

-El papel de la mujer, poco a poco, va a ser cada vez mejor. No obstante, aún queda camino que recorrer.

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