A dos meses vista de las elecciones municipales y en pleno cruce de reproches entre los socios de gobierno, el tripartito aprobó ayer un requerimiento al equipo redactor del bulevar de Santullano para exigirle que en el plazo máximo de diez días presente en el Ayuntamiento el proyecto definitivo de la actuación. Este documento, según apuntan fuentes del área de Urbanismo, debe incluir soluciones para las carencias detectadas por los técnicos municipales en las primeras versiones del proyecto y ajustarse a los 18 millones de presupuesto que figuraban en las bases del concurso de ideas convocado para definir la reconversión del acceso a la ciudad desde la autopista "Y" en un bulevar urbano.

A pesar del estrecho margen de tiempo que le da el tripartito, los arquitectos Eva Eslava y Miguel Tejada, autores del proyecto "Bosque y Valle" para Santullano, afirman que están en disposición de cumplir este ultimatum. "Hemos trabajado para dar respuesta a todo", aseguró ayer a este diario Miguel Tejada.

Frente al optimismo de los arquitectos y de Urbanismo, que también confía en disponer del proyecto definitivo en ese plazo de diez días, el Alcalde, el socialista Wenceslao López, se mostró ayer sumamente cauto a la hora de valorar el futuro de un proyecto en el que, al menos de momento, aprecia "deficiencias de gran envergadura", cuando lo que requiere son "garantías técnicas, económicas y jurídicas", afirmó. El regidor advirtió de que no va a "mirar para otro lado" para aceptar un proyecto con defectos. "Quien paga manda, y manda que se corrija lo que está mal hecho", subrayó López, que citó el multimillonario quebranto económico que supuso a las arcas municipales el Calatrava para reforzar la exigencia de subsanar "antes de que sea tarde" aspectos técnicos y económicos que "no cumplen las garantías".

En un tono muy diferente al del regidor, la vicealcaldesa, Ana Taboada (Somos), celebró el paso dado ayer por el tripartito para sacar adelante un proyecto que considera "prioritario" para la ciudad. Según indicó, su formación no va tolerar "injerencias" que frenen una iniciativa que se ha ido retrasando y cuya ejecución quedará en manos de lo que decida la Corporación que salga de la cita con las urnas de mayo.

Tal y como desveló en exclusiva LA NUEVA ESPAÑA a finales del pasado año, los técnicos municipales alertaron de que la última versión del proyecto para Santullano contenía graves carencias, entre ellas la ausencia de un colector que consideraban imprescindible, la falta de un seguimiento arqueológico a la iglesia prerrománica y de un estudio de tráfico, o unos estudios geotécnicos insuficientes para las excavaciones necesarias para ejecutar la actuación. Además, el coste global se elevaba a 29,2 millones, frente a los 18 millones presupuestados en el concurso.