27 de mayo de 2019
27.05.2019

Un encuentro marcado por la tragedia

El equipo de la víctima se jugaba hoy el ascenso en un choque aplazado por otra muerte en accidente de tráfico, la del jugador rival Pelayo Lastra

27.05.2019 | 03:30
Guardia Civil y bomberos junto a uno de los vehículos siniestrados en el accidente de Nava.

El decisivo partido por el ascenso a Primera Preferente del fútbol sala asturiano entre el Oviedo Arenas y el Boliches B puede considerarse ya un duelo maldito. El encuentro correspondiente a la vigésimo novena jornada liguera fue aplazado inicialmente tras el fallecimiento el pasado día 18 de este mes del joven jugador del Oviedo Arenas Pelayo Lastra en un accidente de tráfico que tuvo lugar en Nava. Los equipos acordaron con el visto bueno de la Federación aplazar el choque para las ocho y media de esta tarde, pero una nueva desgracia, en este caso la pérdida del integrante del Boliches B Mamel Castañón, obligará a suspender de nuevo el enfrentamiento.

Los miembros del Boliches B no daban crédito después de conocer la fatal noticia a las ocho de la mañana. Mamel era uno de sus jugadores más veteranos y apreciados. "Era pequeño, pero a sus 43 años era todavía muy buen jugador y daba guerra", confesó ayer un miembro del equipo técnico del Boliches B, descartando la posibilidad de disputar el partido previsto para esta tarde. "Supongo que lo aplazarán, pero si no fuera posible tampoco iremos a jugar porque no estamos capacitados para ello", explicó la misma fuente del conjunto ovetense.

La noticia conmocionó a equipos de toda Asturias. Especialmente, a los integrantes del Valdesoto, que apenas unas horas antes del trágico atropello habían sufrido en sus carnes el buen hacer del veterano jugador en un partido en el que los de Oviedo se llevaron el gato al agua por un trabajado 5 a 3. "Hace unos días, Pelayo, del Oviedo Arenas, y en la madrugada de hoy, Mamel, del Boliches, que ayer se enfrentaba a nuestro equipo de sala, perdían la vida de manera trágica. Desde aquí nuestro más sincero pésame a familiares y amigos en estos duros momentos", señalaron los sierenses a través de un comunicado.

Nadie podía imaginar que Mamel Castañón perdería la vida en una noche que comenzó, como es habitual, con un pincheo de confraternización de los miembros del equipo en el bar El Uno. Allí celebraron el triunfo y pudieron ver por televisión la Copa del Rey, para luego seguir una fiesta que terminó con tragedia en plena vuelta a casa.

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