02 de junio de 2019
02.06.2019

Los "castells" tocan techo en la Losa

La exhibición de los tradicionales castillos humanos catalanes abarrota el recinto de la Ascensión | Los jóvenes barceloneses, "alucinados con la hospitalidad de los asturianos"

02.06.2019 | 00:52

Un castillo humano de alrededor de siete metros de altura captó ayer la atención de cientos de personas en la Losa de Renfe. Los "castellers" de Sarriá, el plato fuerte de la presente edición de la Ascensión, salieron ayer por la puerta grande, entre aplausos, después de rozar la cubierta de la plaza de los ferroviarios en una exhibición en la que la concordia y el hermanamiento cultural dejó totalmente de lado los debates políticos y las diferencias ideológicas.

Un total de 90 jóvenes con una media de 25 años recorrerán alrededor de 1.800 kilómetros en autobús en apenas 48 horas para brindar al público asturiano una muestra de sus tradiciones más arraigadas. "La paliza mereció la pena", confesó Eduard Llorens, uno de los jóvenes del colectivo de "castellers", que se confesó impresionado por la gran acogida recibida en su primera visita al Principado. "Estamos alucinados con la hospitalidad y amabilidad de los asturianos", declaró minutos antes de participar en uno de los tres espectáculos ofrecidos a lo largo de una hora en el epicentro de los actos de la Ascensión.

La expedición llegó a las siete de la mañana de ayer con recelos de poder encontrarse un ambiente hostil por las discrepancias políticas que a veces genera la repercusión mediática del denominado "procés" catalán. Sin embargo, se encontraron justamente lo contrario. "La gente no ha parado por la calle de ofrecernos ayuda y preguntarnos por la hora de la exhibición para venir a vernos", apuntó el también integrante de la "colla" -peña, en catalán- Daniel Villalongue.

La buena acogida se trasladó incluso a la misma exhibición, pues varios voluntarios espontáneos se ofrecieron para colaborar en la construcción del castillo humano. "Pasé mucha tensión", admitía el gijonés Macario Sánchez después de colaborar en la formación de la piña, el montón de personas utilizado como base para los "castellers" que posteriormente se encargan de escalar por la espalda de sus compañeros para ir conformando los diferentes "pisos" del castillo.

Los más pequeños, niños siempre por encima de cinco años, fueron los encargados de coronar la montaña humana y levantar el brazo para dar paso a la fuerte ovación de un público entregado. "Tienen que estar muy en forma para soportar ese peso", comentó la ovetense Mari Luz Fonseca en claro tono de admiración hacia lo que estaba viendo.

Los protagonistas, por su parte, explicaron hasta el último detalle de la tradición iniciada hace más de dos siglos en Tarragona. "Es una mezcla de entrenamiento, trabajo en equipo, valentía e inteligencia", señalaron en varias ocasiones a los curiosos interesados por la "trastienda" de esta ancestral práctica que actualmente cuenta con más de cien colectivos en todo el mundo.

El espectáculo puso la guinda a una tarde muy animada, iniciada a las 17.00 horas en la plaza de la Catedral. Un total de 19 grupos folclóricos y bandas de gaitas del municipio desfilaron junto a los catalanes hasta la plaza de la Losa, donde se sucedieron las actuaciones musicales hasta el inicio de los "castells".

Para los despistados habrá hoy una segunda oportunidad. Los "Castellers" ofrecerán una nueva actuación a las once de la mañana en la Losa, antes de emprender el viaje de vuelta a Sarriá sin haber pasado ni 30 horas desde su llegada. "Volveremos para poder disfrutar con más tiempo de esta maravilla de ciudad", advierte el "casteller" Eduard Llorens.

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