08 de junio de 2019
08.06.2019

Collado, 80 años en el deporte

Homenaje en Oviedo a un tevergano por su desprendida labor en favor de los jóvenes de su concejo y por su vida deportiva

08.06.2019 | 01:48
Ricardo Collado.

Afable, sonriente, entregado y generoso. Un verdadero paisano. Así conocí un día -hace de esto más de cuarenta años- a Ricardo Collado (su verdadera identidad, Ricardo García Álvarez, nacido en 1933). Cuenta que su interés por el atletismo nace a los 11 años cuando tenía que cubrir la distancia entre Carrea y La Plaza para asistir a la escuela. Bajaba "como una flecha" por el castañedo de Tambarroxos por el miedo que tenía a las sombras de la noche y la llegada del amanecer para acudir puntualmente a la hora de clase.

Recogido del hospicio por un matrimonio tevergano (Jesús y Argentina), Collado -como todo el mundo le conoce- llevó siempre a Teverga en el corazón, aunque a los 13 años se trasladara a Oviedo con sus padres adoptivos. Sus primeros inicios en lo que entonces se llamaba "campo a través" fue la Vuelta a La Argañosa, donde quedó tercero en 1948, para ser campeón de Asturias de escolares al año siguiente. Por aquel tiempo hacía compatible el deporte con sus estudios de contabilidad en la academia Ojanguren. Era un joven deseoso de conocer horizontes nuevos, nuevas culturas y ferviente lector de LA NUEVA ESPAÑA. Trabajó como taxista con el coche llamado "La Rubia de Picatto" para pasar al transporte por carretera y definitivamente a los autobuses urbanos con la entonces compañía Traval que cubría las diferentes líneas de Oviedo. Fue monitor de autoescuela y se jubiló con cuarenta años de servicio.

En el plano deportivo, entrenaba todos los días, pasando a la prueba de tres mil metros obstáculos, en cuya disciplina obtuvo varios premios a nivel regional y nacional, realizando marcas de gran importancia. Su última prueba antes de pasar al lanzamiento de martillo fue la victoria de la media maratón "Ciudad de Oviedo" en 1979. Collado guarda un bello recuerdo de aquel tiempo y su agradecimiento a quien fuera su entrenador, Manolo García. Desde 1979, cuando se crea el Deportivo Teverga, empieza a entrenar junto a Manuel López "Manolete" a un joven equipo de regionales en el que jugaría su hijo Ricardín. Collado se entregó en alma y cuerpo, como siempre lo había hecho, compaginando el fútbol con su nueva disciplina en el "lanzamiento de martillo". Ahora se le rinde un homenaje el 15 de junio en el Hotel Monumental Naranco de Oviedo. Reservas: homenajericardocollado@hotmail.com.

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