10 de agosto de 2019
10.08.2019

Escaparates de Oviedo, truco o trato

La asesora Ana Vigil ayuda a los comercios locales a darse un lavado de cara para atraer a más clientes y orientar su imagen

10.08.2019 | 01:34

Patricia Rodríguez, de Disfraces El Toldo, tenía un reto por delante. Su padre, que regentaba la tienda junto a su madre desde hacía 35 años, era muy creativo y tenía muchas ideas a la hora de organizar la tienda y decorar el escaparate. Después de su jubilación, su hija Patricia heredó el negocio, pero no tanta imaginación. Hasta hace una semanas. Convencida de que su negocio necesitaba un lavado de cara, no dudó en apuntarse al curso "Escaparate y acción", ofrecido por la Cámara de Comercio. Esta iniciativa ha propiciado la renovación de su escaparate, con la ayuda de Ana Vigil, profesional especializada en escaparatismo y "visual merchandising" y de otros diez de establecimientos de la ciudad participaron por el mismo proceso.

Para Patricia Rodriguez, este curso le ha permitido recuperar la ilusión por la decoración en un momento en el que sus ideas le parecían demasiado aburridas. "Mi padre era la mente creativa de la tienda. A mí me cuestan más estas cosas y al ser un negocio complicado para encontrar referencias en Instagram, creí que me vendría muy bien este proyecto", cuenta la dueña de este bazar de disfraces. Con la filosofía de "menos es más", la asesora, Ana Vigil, ayudó a ordenar el expositor de Patricia que se encontraba "un tanto masificado". "Gracias a sus orientaciones he reencontrado la motivación y ahora tengo muchas más ideas para los próximos meses. Ella me ayudó con el expositor más pequeño y siguiendo sus consejos, transformé el otro. Me ha dicho que está impresionante, que ha notado el cambio que he dado", expresa.

Por el contrario, en la agencia de viajes Ayalga siempre habían sido muy imaginativos. "Mimamos mucho el escaparate, lo cambiamos cada tres o cuatro meses con estilos diferentes", declara Jorge Delgado, regente del local. "Yo no acudí al curso, fue una compañera, y el resultado ha sido muy correcto. Que una profesional nos pueda dar consejos sobre cómo utilizar bien el espacio, entre otras cosas, siempre ayuda".

Aprovechar la capacidad del escaparate, sin llegar a abarrotarlo de productos, es clave para atraer las miradas de los clientes. Isabel Gamallo que está al frente de la Felicity Boutique, consideraba que las pequeñas dimensiones de su expositor no le podían ofrecer muchas posibilidades. Ahora ha conseguido sacarle mucho más partido con lo mínimo, pero aportando un toque más creativo. El poema que aparece escrito con rotulador de tiza en su cristal, es una idea derivada del curso, escrita por una amiga poeta, Natalia Menéndez. "Es una frase relacionada con el amor y la pasión que pega muy bien con el tema de la lencería y demás. Llama la atención. La gente que pasa por aquí, se para a leerlo", cuenta: "Sueño con perder / la compostura/ en algún sueño/ que soñases tú".

Estos pequeños trucos que aporta la especialista en merchandising visual Ana Vigil tienen mucho que ver no solo con el aprovechamiento del espacio y la colocación de los productos, sino también de los elementos que uno puede tener en casa y que pueden ayudar a completar la imagen del expositor. Una filosofía de reciclaje con la que se siente identificada Paula Jardón, de la tienda de moda femenina Lunettes. "Estamos muy en la misma onda. Reutilizar cosas de casa y de la propia tienda nos permite hacer mucho sin gastar demasiado. Lo más importante que hemos aprendido es a no tener miedo al espacio vacío", explica.

En Roboticastur, tienda de telefonía y complementos, Joaquín Aza también abusaba de rellenar su escaparate con todos los productos que le fuera posible. Después de seis años al frente del negocio, su nuevo propósito es modernizarse y poner en práctica todos los consejos que ha recibido de Vigil. "Me recomendó quitar algunas frases que tenía, que había mucha información. La gente no lee tanta literatura, un escaparate debe ser más visual, y es algo que me ha valido para pensarme en renovar más aspectos de la tienda". Por eso, sus siguientes pasos serán cambiar el color de la pared, los focos de iluminación, los rótulos? "Estoy haciendo ahora con la impresora 3D unas letras con relieve que llevarán luces LED. Aún me quedan otras ideas que tengo que consultar", concluye.

Lo que está claro es que después de las herramientas que facilita el curso y las pautas de Ana Vigil los escaparates de los pequeños comercios prosperan y se modernizan. Y a la vista está que el lavado de cara de los nuevos escaparates ofrece una imagen muy vistosa que invita a pasar.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído