15 de agosto de 2019
15.08.2019

La Corredoria clama por el estado del río Nora: "Está hecho una porquería y huele fatal"

Los vecinos achacan a la suciedad y el abandono del cauce a su paso por el Molín de la Casuca la proliferación de víboras, ratas e insectos

15.08.2019 | 01:32

Las víboras que se encontraron estos últimos días los vecinos del Molín de la Casuca y el Molín de Pachón, en La Corredoria, no son los únicos inquilinos no deseados de la zona. Ratas, nidos de avispas y nubes de mosquitos se adueñan del río Nora y sus alrededores debido al mal estado en que se encuentra el cauce.

El parque que se localiza entre el río y los bloques de edificios es una zona muy utilizada por los vecinos para pasear a sus perros, tumbarse en el césped o hacer deporte. Allí, Yanire Menéndez Espinella y Lola Amo Iglesias tomaban ayer el sol con la esperanza de no encontrarse ninguna serpiente. "Solemos venir mucho a este parque y hasta ahora no hemos visto víboras", aseguran estas vecinas del barrio. "Pero sí que he visto alguna rata por el agua", afirma Espinella.

Otra de las preocupaciones de los vecinos tiene que ver con el mal olor que desprende el río, foco de aguas fecales y desperdicios que se tiran sin ningún tipo de control. "El parque y el paseo huelen fatal. Esto está hecho una verdadera porquería y nadie viene a limpiar ni a vigilar que no se tiren plásticos o botellas", denuncia Francisco Álvarez, mientras pasea a su mascota junto al río Nora. "Tengo que tener cuidado con la perra que no coja con la boca nada peligroso", afirma este vecino.

Las condiciones insalubres del río han propiciado la aparición de ratas, insectos y hasta víboras. "El problema es que no limpian el cauce a su paso por La Corredoria", se lamenta Pablo Fernández, secretario de la Asociación Vecinal San Juan. "Está lleno de maleza, de troncos estancados, de suciedad?", se lamenta. Pero, en especial, preocupa que, de continuar así, la zona pueda convertirse en un hervidero de víboras, algo que asusta a los vecinos. "No son muy agresivas, sólo atacan cuando se sienten agredidas, pero hay que tener cuidado y llamar a la Guardia Civil cuando se vea una de ellas, porque se trata de una especie protegida", asegura Fernández.

Con respecto a esta situación, los vecinos informan de que el Consistorio ya está al tanto del nefasto estado del río, pero que la solución la tienen que dar desde la Consejería de Medio Ambiente del Principado. "Nosotros transmitimos las quejas al Ayuntamiento que está intentando colaborar, pero es el Principado quien debe ponerse manos a la obra". Sobre todo, existe malestar por la proximidad de las zonas donde se encontraron las víboras al colegio Poeta Ángel González: "Esperamos que lo solucionen antes de que empiece el curso en septiembre, para que las víboras no se metan por las tuberías del colegio", concluye Fernández.

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