06 de septiembre de 2019
06.09.2019

Promesas del tenis al servicio

Medio centenar de jóvenes hacen de recogepelotas de la Ontier Cup en el Club de Tenis: "Son grandes protagonistas", dice su coordinador

06.09.2019 | 01:02

Tienen la suficiente importancia en el desarrollo de un torneo de tenis como para ser "los grandes protagonistas después de los jugadores". Así habla de los recogepelotas Pablo Cabrero, director de la escuela del Club de Tenis de Oviedo y uno de los responsables del funcionamiento de la Ontier Cup. Como muestra, uno de los grandes del tenis español, Rafa Nadal, actuó como recogepelotas, algo habitual porque "es una actividad que ayuda en la formación del tenista".

Son 50 los niños que se encargan en esta edición del trabajo en las pistas. En grupos de siete, permanecen sobre la tierra batida 30 minutos antes de ser relevados. "Así, no se cansan y es una experiencia agradable para ellos". En cada grupo hay un capitán, que se encarga de organizarlo. Cuatro de los chavales se van a los fondos y otros dos se quedan en los postes de la red. El séptimo se hace cargo del marcador.

"Lo más complicado es la red", asegura Adriana Villazón, ovetense y jugadora del Club Olivares, que participa en la Ontier Cup por tercera vez como recogepelotas. "Tienes que estar pendiente de las bolas que te llegan de los lados y correr rápido cuando se falla en el saque", explica. Martín Cabal, jugador del club organizador, cree que "lo más complicado es el marcador". A sus nueve años, lleva ya seis jugando al tenis y sus entrenadores dicen que es "muy disciplinado, el mejor zurdo de su categoría". Es su segundo año ayudando en el torneo más antiguo de España: "Quiero volver el año que viene", dice.

Los dos coinciden, como sus coordinadores, en el buen trato en el club. "Llegan media hora antes de los partidos y a media mañana se les da un snack. Más tarde, van a comer por grupos, aunque hoy fueron todos juntos porque con la lluvia se suspendieron los partidos". Cincuenta pequeños con hambre atendidos con mucha paciencia por el personal del comedor. Adriana y Martín coinciden en que "se come muy bien". El pequeño apunta como plato preferido a "los espaguetis a la carbonara", un clásico en el menú. A media tarde, la merienda y si, como este año, hay partidos nocturnos, salen del club cenados.

Los recogepelotas tuvieron que pasar una fase de formación antes de iniciar su actividad. Lo hicieron durante el campeonato de Asturias, conociendo el reglamento, cómo coger la pelota, cómo situarse en pista, la forma de entrar y salir? Todo ello con prueba real en pista en las semifinales y la final del campeonato. "Lo más complicado para ellos es estar atentos al resto, aquí hay jugadores profesionales y sacan muy fuerte", explica Pablo Cabrero. Algún golpe se ha llevado un recogepelotas por un despiste en ese momento. También les cuesta "mantener la concentración, por eso están media hora solamente". Cabrero tiene claro que los chavales son "uno de los principales valores del torneo" y para su formación, "participar en la Ontier Cup les motiva".

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