19 de septiembre de 2019
19.09.2019

San Francisco, el parque central

Miles de personas disfrutan a diario de la zona verde ovetense, repleta de niños desde primera hora de la tarde

19.09.2019 | 01:10
Niños bailando ayer con la "Glüps Band".

El Campo San Francisco se parece estos días a un parque de verdad, a una de esas zonas verdes de cualquier gran ciudad donde la gente disfruta de cada rincón.

A las siete de la tarde cada recoveco del Campo San Francisco estaba ayer repleto de personas. Había niños recién nacidos, pequeños de todas las edades y padres acarreando sillas y carritos por las distintas callejuelas de el gigantesco jardín del centro de la ciudad. La cola para hacerse con un asiento en el tren que recorre el campo San Francisco ascendía entre pompas de jabón hasta la calle Marqués de Santa Cruz.

En el otro extremo, en el más cercano al estanque de los patos, los niños se metían literalmente dentro de enormes burbujas jabonosas. "Dejad espacio, poneos a los lados", decía el artista que creaba esas inmensas piezas que explotaban al mínimo contacto de una pequeña mano infantil.

Por medio, en una de las vías que atraviesa el Campo, una madre trataba de convencer a su hija, "venimos otro día que no haya tanta cola", de que ayer no era la mejor tarde para subirse al antiguo tiovivo de madera que está instalado el campo, un tiovivo de tracción humana ya que se mueve a pedales.

Subiendo hacia la fuente de las ranas estaba ayer instalado el "Circo de la luna", uno de esos artistas callejeros con rastas y pantalones anchos que igual cantan una canción que se suben a un monociclo o hacen un chiste con el público. "Niños, esto lo podéis hacer en casa siempre que tengáis queroseno y unas mazas con algodón", decía el artista mientras preparaba su espectáculo de malabares con fuego. Las caras de los padres iban del terror a la sonrisa. Decenas de personas atendieron a sus explicaciones sobre el monociclo hasta que el hombre pidió ayuda a una espectadora para bajarse del artilugio. Bromas y actuación estelar de "la guapa Beatriz".

Todo el Campo está trufado de atracciones para los pequeños que se entretienen con juegos tradicionales o saltando en un enorme Bob Esponja hinchable en la zona más cercana a Toreno.

En el otro extremo del Bombé, una de las novedades de este año. Cerca de las casetas de hostelería se ha instalado un escenario donde todas las tardes hay actuaciones de bandas de rock que hacen música infantil. Ayer, la "Glüps band" hizo bailar a los peques y a los padres.

Un Campo que se ha convertido en un enorme recinto ferial.

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