21 de septiembre de 2019
21.09.2019

El Vasco, una postal para iluminar Oviedo

Los promotores del complejo residencial y de ocio a la entrada de la capital inauguran las letras monumentales, "el nuevo selfie" de la ciudad

21.09.2019 | 02:07
Paniceres, Durán, Mario Arias, Nacho Cuesta, Canteli y Ferreira sostienen una réplica de las letras, con el original a sus espaldas, ya iluminado.

Ya no hay duda. Si un conductor se despista por la noche y va a parar a la rotonda de la Cruz Roja, sabrá que ha llegado a Oviedo. Desde ayer, seis enormes letras con el nombre de la ciudad iluminan la fachada del complejo del Vasco, pegadas al ascensor panorámico que vertebra toda la estructura. El equipo de gobierno prácticamente al completo asistió al encendido simbólico, acompañando a los promotores, con José Manuel Ferreira al frente y con presencia, también, del presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Paniceres.

Las letras ya se iluminan y cambian de color. Pretenden convertirse, en palabras de los promotores, en el nuevo "instagram" o "selfie" de la ciudad. "La nueva postal de Oviedo", para la generación de los no digitales.

Todo el mundo aplaudió el encendido a las ocho y media de la tarde y el alcalde, Alfredo Canteli, le dio "un diez a la empresa" y confió en que "dentro de pocos meses", se despeje toda la zona de obra y el conjunto tenga ya un aspecto distinto, de complejo a punto de inaugurarse.

Aunque en el diseño de las letras ha estado todo un equipo, al frente estuvo la arquitecta Verónica Durán, que ayer posaba orgullosa con una reproducción a escala de ese enorme elemento totémico que recibirá a los que entren en la ciudad desde la "Y".

Durán, bisnieta del ilustre rector de la Universida de Oviedo Aniceto Sela Sampil, reveló ayer algunos de los detalles de este trabajo. El primero, que "no es un cartel". Más allá del elemento de diseño gráfico, de las propias letras que han utilizado la tipografía oficial del Ayuntamiento, Durán lo diseñó como "un elemento arquitectónico". La disposición, su ligera inclinación y la posición de toda las estructura del Vasco, que bordea la parcela siguiendo el primitivo trazado de las vías del ferrocarril, permite que ese "Oviedo" se perciba como tal de frente, pero como un volumen llamativo y sin descifrar si uno encuentra las letras bajando por Víctor Chávarri o desde el ángulo opuesto.

Las letras, confeccionadas por Proasur, están hechas de resina de poliester reforzada con fibra de vidrio. Es el mismo material con el que se fabrican los barcos, muy resistente. El ascensor panorámico, al que van pegadas tendrá, además, un cristal en tonos azulados, que ayudará a dar otro tono en los días más grises.

Durán destacó el trabajo en equipo y el esfuerzo de todos en dar "lo mejor de ellos" para generar "una nueva imagen de Oviedo". La arquitecta ve también un paralelismo con la construcción del proyecto de la estación del Vasco en 1905, una época de impulso empresarial y resurgir de Oviedo. Además, Durán descubrió que aquel proyecto, aunque nunca llegó a construirse, también tenía un ascensor que salvaba 9,14 metros. Desde ayer, las letras también tratan de elevar la ciudad a otra altura. "Darle alegría a la entrada", resume Ferreira.

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