09 de octubre de 2019
09.10.2019

En busca y captura el acusado de abusar de siete niñas en una piscina de bolas en Oviedo

El encausado no acudió ayer a la vista oral de su caso en la Audiencia Provincial y la Fiscalía reclama su ingreso preventivo en prisión

09.10.2019 | 00:59
En busca y captura el acusado de abusar de siete niñas en una piscina de bolas en Oviedo

La Policía Nacional busca de nuevo al hombre acusado de abusar de siete niñas a principios de 2018 en la piscina de bolas de la zona infantil de una sidrería del barrio de Teatinos. La Fiscalía solicitó ayer la detención e ingreso en prisión de manera preventiva del procesado después de que este no acudiera a la vista prevista en la Audiencia Provincial sin dar ningún tipo de explicación.

El hombre se enfrenta a 21 años de cárcel, tres por cada uno de los abusos, y su ausencia sorprendió incluso a su propia letrada, la cual aseguró que, a pesar de mantener contacto regular con su cliente, el pasado lunes ya fue incapaz de localizarle. "Le llamé varias veces, pero no di con él", explicó la letrada Gary García Fonseca a la entrada de la sala de vistas.

El juicio estaba previsto a las diez de la mañana y al mismo llegaron minutos antes varias de las víctimas acompañadas por sus padres. Entre los testigos citados se encontraban el dueño de la sidrería en la que tuvieron lugar los hechos y los policías que participaron de primera mano en la investigación del caso.

El acusado era camarero de otro establecimiento cercano cuando sucedieron los hechos. Siempre según la Fiscalía, el varón acudía a la zona infantil de la sidrería con su hijo de tres años y era cuando aprovechaba para realizar tocamientos a las niñas que se encontraban en la misma. En total, se le imputan abusos a siete niñas con edades comprendidas entre los ocho y los trece años.

Las sospechas de algunos padres llevaron a los responsables del local a colocar unas cámaras de vigilancia en la zona infantil. Los dispositivos captaron en varias ocasiones al hombre acercándose a niñas que jugaban en la piscina de bolas pero, para asegurarse, decidieron instalar otras cámaras de alta calidad. Sin embargo, nuevas denuncias previas a que estas se pusieran en funcionamiento hicieron que se produjese la detención del acusado en su lugar de trabajo y se dieran por buenas las imágenes tomadas en su día.

El camarero fue detenido y puesto posteriormente en libertad con cargos y una orden de alejamiento. Días después, en mayo de 2018, los vecinos de la zona denunciaron que el presunto delincuente sexual seguía viviendo a escasos metros del local y paseándose por la zona tan tranquilo. Las quejas fueron publicadas por LA NUEVA ESPAÑA y el hombre ya no se dejó ver más por el lugar, comunicando a algunos conocidos que se iba a mudar a Torrelavega.

Fuentes del caso señalan que el hombre estaría actualmente viviendo solo. En un principio su intención era la de acudir al juicio, pero, por razones que se desconocen, finalmente decidió no acudir ayer a su cita con la justicia. La decisión de la Fiscalía se debe ante la necesidad de que el procesado esté presente para la celebración de juicio al tratarse de una petición de pena que supera con creces los dos años de prisión.

Indignación

La ausencia del acusado del juicio generó una gran indignación entre los testigos. Aunque en este caso no hay acusación particular, las víctimas y algunos de sus padres fueron llamados a declarar, estos últimos temerosos de que el paso por el juzgado de las menores pudiese suponerles algún trauma o rememorar lo que para ellos fue una experiencia muy desagradable.

Además de la pena de cárcel, el ministerio público reclama para el procesado una orden de alejamiento de cinco años a más de 300 metros de la sidrería y los menores, inhabilitación de 14 años para trabajos en contacto con menores, 10 años más de libertad vigilada y el pago de 3.000 euros a cinco de las menores y 1.000 a las dos restantes, en concepto de indemnización por los daños causados.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído