07 de noviembre de 2019
07.11.2019

Una cena benéfica en el Tenis para pagar un tejadillo para el convento de las Siervas

La asociación Asencro promueve el acto, que se presentó ayer en el Club, previsto para el día 21 a las nueve de la noche, con tuna y sorteo de regalos

07.11.2019 | 01:08
Una cena benéfica en el Tenis para pagar un tejadillo para el convento de las Siervas

"Os reto a que llenéis el Club de Tenis y a que vendáis al menos 200 entradas para financiar la marquesina para el comedor del convento ovetense de las Siervas de Jesús y para ayudar en todo lo posible a su obra". Así lo pidió ayer en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA Susana Pérez-Alonso, escritora y presidenta de la Asociación de Usuarios de la Sanidad y Enfermos Crónicos (Asencro), entidad que promueve la cena benéfica que se celebrará el próximo jueves 21, a las nueve de la noche, en el Club ovetense.

Pérez-Alonso, que lamentó la falta de apoyo político a la iniciativa, alabó la labor de las monjas, cuyo convento se sitúa entre las calles Independencia y Uría, que cada día se levantan de madrugada para servir desayunos a indigentes. Las entradas para la cena tienen un precio de 40 euros y también es posible colaborar con una mesa cero, en caso de no poder asistir. Pérez-Alonso vaticinó una velada con muchas sorpresas, entre ellas sorteos de regalos y la presencia de la tuna. "Las hermanas y sus voluntarios se están levantando a las seis de la mañana y hacen un sacrificio enorme, merecen todo nuestro apoyo, aunque también deberían darlo los poderes públicos", señaló la presidenta de Asencro.

El arquitecto Paco Guisasola, encargado de redactar el proyecto para construir la marquesina, relató que, tras recibir la llamada de Susana Pérez-Alonso, estuvo una mañana haciendo fotos y se encontró un comedor para poco mas de treinta personas en el que desayunan cien. "Planteamos hacer un pasillo con una cubierta y unas ménsulas". El tejadillo está pendiente de recibir el visto bueno de la Dirección General de Patrimonio al tratarse de un edificio catalogado y con un nivel de protección parcial. Carlos Espina Argüelles, voluntario, aseguró que la labor que realizan es muy gratificante.

"Cada día recibimos una lección de humildad; te das cuenta de que hay una realidad paralela a la nuestra y ves el mundo de una forma más global", indicó. Camerina Quiroz, representante de las Siervas de Jesús, expresó el agradecimiento profundo de la comunidad de hermanas por todo el apoyo. La lluvia hace que, especialmente en invierno, las personas con escasos recursos lleguen empapadas. Algunas esperan más de media hora en el patio a que den las nueve en punto para acceder. "Nuestra misión es ayudar a los demás y eso es lo que tratamos de hacer", aseguró la religiosa.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído