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JOSÉ ANTONIO LABRA | Profesor de Psicología del Envejecimiento en la Universidad de Oviedo

"Las redes de apoyo a los mayores se han desintegrado"

"Se puede morir de soledad, de tristeza; empieza siendo un sentimiento y luego tiene consecuencias físicas"

José Antonio Labra.

José Antonio Labra. LUISMA MURIAS

José Antonio Labra es profesor de Psicología en la Universidad de Oviedo, donde imparte la asignatura de Psicología del Envejecimiento. Es experto en gerontología y diseñó un plan pionero de atención a los mayores que, bajo el nombre "Rompiendo distancias", se implantó en la Comarca de la Sidra. El

- En las últimas semanas se han disparado los casos de ancianos solos fallecidos o accidentados en sus viviendas de Oviedo. ¿Es esta una situación alarmante?

-Esos fallecimientos que hemos visto son solo la punta del iceberg de la situación. No es algo reciente. Lo que ocurre es que se ha hecho más evidente por el impacto social de encontrar a los dos hermanos que llevaban cuatro años fallecidos. El porcentaje de personas que mueren solas en Asturias y en toda España es importante desde hace años. Hay casos en todas partes, lo que pasa es que el caso de los hermanos de la calle Santa Clara es más escandaloso. Es una realidad desde hace mucho tiempo y que va a seguir ocurriendo.

- ¿A qué se debe esa muerte en soledad?

-Deberíamos investigarlo mucho más desde los Servicios Sociales y la gerontología, porque hay muchas variables sociológicas y sociodemográficas. En perfil de esas personas es que son mayores de 70 años, que no tienen enfermedades graves pero que son enfermos crónicos. A veces fallecen simplemente por la edad, pero en muchas ocasiones las caídas juegan un papel importante.

- ¿Cómo hemos llegado a esta situación en la que las personas mayores se mueren solas en su casa?

-Desde hace tiempo se han producido cambios en los roles de cuidado y atención a nuestros mayores. Antes se encargaban de ello las mujeres, las hijas, y con la incorporación, afortunadamente, de la mujer al mercado laboral eso ha cambiado.

- ¿Ya no hay red de apoyo?

-La evolución de la sociedad ha desintegrado la red de apoyo familiar. Los hijos de los mayores que viven solos por lo general pasan la semana trabajando en otras ciudades o fuera de Asturias. Antes había una red más cercana y ahora se ha hecho muy difícil conservar los vínculos familiares. Somos mucho más individualistas y eso afecta a relaciones sociales y familiares. Cada uno está en su mundo.

- ¿Y ya no conocemos a los vecinos?

-Esa otra red, la vecinal, se ha perdido hace años, aunque no tanto en el medio rural, en el que el aislamiento es más horizontal, mientras que en las ciudades es vertical. Los pueblos se habían librado del desmoronamiento de la red social cotidiana, pero ahora está ocurriendo algo parecido a causa del despoblamiento. El aislamiento social de las ciudades ya está llegando a la zona rural. Las redes sociales ya no son tan fuertes y el contacto entre vecinos es cada vez menor.

- ¿Tenemos más esperanza de vida, pero también más calidad de vida?

-Sí. El Ministerio de Sanidad acaba de publicar un informe en el que se recoge que la calidad de vida de las personas mayores de 70 años es alta. Esa calidad de vida es alta porque han mejorado la sanidad, los tratamientos, los cuidados paliativos y las posibilidades de hacer cosas tras la jubilación. Hemos interiorizado que es necesario cuidarse y llevar un estilo de vida activo. Y no se trata solo de tener una buena salud física sino también emocional y cognitiva.

- ¿La soledad mata?

-La soledad es un fenómeno importantísimo y no se le da la importancia que tiene. Una persona mayor puede morir en su casa de soledad, de pena. Muchos mayores mueren porque están tristes. La soledad es un concepto muy difícil de definir desde lo científico. Es difícil de describir, pero podríamos decir que la soledad está relacionada con la expectativa que uno tiene en relación a los demás, a que los otros respondan a nuestras necesidades, y si eso no sucede, si no responden, aparecen sentimientos de soledad. No siempre ocurre en personas que viven solas, también hay mayores que viven acompañados y se sienten solos o personas que viven solas y no sienten soledad.

- Depende de si la soledad es deseada o no.

-La soledad no deseada es muy dura e irá en aumento en un futuro inmediato. Vivimos en una sociedad que avanza de manera muy rápida, en la que la comunicación es a través de aparatos y no ponemos cara a las emociones. No hay ese "feedback" de emoción en las comunicaciones que está en la base de la inteligencia emocional.

- ¿Hay personas que viven solas y se dejan morir, existe esa decisión consciente?

-Es más bien una decisión inconsciente y está muy relacionado con la soledad. Todo depende del tiempo que uno no esté solo. La soledad que perdura en el tiempo llega a afectar a órganos físicos. La persona deja de alimentarse bien, pasa el día entero en la cama o viendo la tele, y eso tiene consecuencias físicas. El autocuidado y la autoestima son fundamentales.

- Hay muchos mayores que no tienen familia.

-Desgraciadamente, hay muchos casos y también hay casos extremos de desvinculación familiar.

- En el centro de teleasistencia de Oviedo se establecen al día cientos de contactos telefónicos con personas que solo quieren hablar.

-La teleasistencia juega un papel muy importante en situaciones de soledad. También hay otros servicios que se están desarrollando con las nuevas tecnologías, como la atención en videoconferencia o la utilización de las redes sociales para comunicarse con familiares que viven lejos. Las relaciones, aunque sean a distancia, ayudan mucho a combatir la soledad.

- ¿Deberían incrementarse esos servicios?

-No podemos dejarlo todo en manos de los Servicios Sociales. La solución no está toda ahí. Estamos en una situación muy grave y los Servicios Sociales deben generar recursos y soluciones, pero tiene que haber compromiso ciudadano para reaccionar ante determinadas situaciones. Tiene que haber un compromiso individual con la sociedad, debemos saber que tenemos vecinos. Lo que debería hacerse desde los Servicios Sociales es dar respuestas e información sobre los recursos existentes. Se ha trabajado mucho en estrategias y adaptación de domicilios. Hay muchos recursos y empresas y administraciones que los ofrecen, pero hay mucho desconocimiento sobre esas ayudas. Las políticas sociales existen.

- ¿Son suficientes?

-Hay que ofrecer información y trabajar sobre ellas. Hay que lograr que las personas mayores puedan participar en la vida social y cotidiana.

- ¿Habla de envejecimiento activo?

-El envejecimiento activo está muy bien, pero hay personas que prefieren estar en casa solas leyendo un libro. Lo que se tiene que hacer desde las administraciones es detectar perfiles e instar a participar en esos proyectos de envejecimiento activo a personas en las que se detecte un mínimo de emoción negativa. Hay que repensarlo todo, buscar nuevas explicaciones y ser conscientes de los recursos de las administraciones, pero también de que formamos parte de la sociedad y debemos estar alerta ante cualquier señal.

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