Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un mundo y muchas realidades

La sala 451 acoge una exposición colectiva de catorce artistas plásticos en la que se proponen diversas visiones del realismo

Miguel Galano.

Miguel Galano. LNE

Cada uno tiene su propia realidad, cada uno tiene su cristal por donde mira, y el artista tiene además la capacidad de modelar esa realidad, la propia y la ajena. La suya queda plasmada en la obra, en la creación, pero también en la retina del que admira la obra, alguien que probablemente no verá lo mismo que vio el autor al darla por concluida, y que tampoco verá lo mismo que otro espectador. Cada uno verá su realidad, verá lo que otro ha visto pero filtrado por sus ojos, por sus conocimientos, por las experiencias vividas y por sus expectativas al ponerse frente a la obra.

Todo esto se podrá experimentar en la muestra "Realismos. Apariencia y realidad en la plástica asturiana", que el viernes se inaugura en la galería 451 (Mon, 26. 20.00 horas). En esta exposición colectiva. comisariada por el profesor de la Escuela de Arte de Oviedo Santiago Martínez, se podrán ver trabajos de Valle Baranda, Agustín Bayón, Breza Cecchini, Mónica Dixon, Miguel Galano, Isabel Gil, Ricardo Mojardín, Natalia Pastor, Carlos Pérez, Gema Ramos, Jaime Rodríguez, Jezabel Rodríguez, Luis Rodríguez-Vigil y Carlos Sierra.

Martínez diseñó la exposición como "una panorámica de la creación actual que evidencia la calidad y la generosidad que, desde siempre, caracteriza a nuestros artistas, pero también su riesgo y compromiso". El trabajo y compromiso de esos artistas, dice Martínez, permite "seguir creyendo que el arte supera barreras y limitaciones, y, desde su propia libertad, puede ayudarnos a sobrevivir".

Las obras expuestas en "Realismos" subrayan "la pluralidad de lenguajes plásticos ligados a la figuración que conviven con nosotros, delata cómo las formas, dibujadas, grabadas, fotografiadas o pintadas, desde su poderosa apariencia, preludian mundos esenciales latentes". Ahí está la realidad del artista, pero queda la realidad que percibe el espectador. "Hay claves por descifrar transferidas mágicamente a las obras en su proceso de gestación, el aura que desprenden nos atrae. Son obras que reflejan inquietudes, vivencias y convicciones profundas que, por empatía, se hacen extensibles al resto del mundo", y ahí en esa universalización, en esa posibilidad de que aunque no veamos lo mismo sí podamos sentir algo similar, está una de las claves de convivir con el hecho artístico. El autor lo muestra y el espectador lo hace suyo, y los dos lo hacen desde una misma realidad pero con diferentes prismas.

Compartir el artículo

stats