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Urbanismo fusionará sus servicios en una única área para agilizar las licencias

La nueva estructura contará con una jefatura técnica y otra jurídica, con - una dirección general al frente, y simplificará y digitalizará los procesos

El área de Urbanismo del Ayuntamiento de Oviedo va camino de convertirse en aquel telar que la Reina de Ítaca hacía por el día y deshacía por la noche, para no tener que elegir pretendiente, con la esperanza de que su marido regresara algún día de la guerra. El concejal Nacho Cuesta (Ciudadanos) está dispuesto a acabar con el cuento y anuncia ahora una reestructuración del servicio, fusionándolo en un único equipo, con una única estructura jerárquica, para agilizar la gestión de las licencias.

Ese departamento, el de licencias, es el gran talón de Aquiles de la estructura municipal, diana de las críticas de los últimos años de empresarios, pequeños emprendedores, arquitectos y proyectistas por las dificultades de lograr permisos y seguridad jurídica en sus aventuras empresariales. Con el anterior gobierno tripartito y con el concejal Nacho del Páramo al frente, se dieron varias vueltas al servicio y se optó al final por un sistema de colaboración con la Cámara que nunca llegó a ponerse en práctica. Desmontado aquel telar, el nuevo concejal, el teniente de alcalde Nacho Cuesta, responsable también de Infraestructuras, está tejiendo una nueva estrategia que, confía, pretende ser definitiva, acabar con los enredos y poner las licencias a funcionar con solvencia de forma definitiva.

La solución de Nacho Cuesta reposa, principalmente, en el fusiona y vencerás. Dentro de Urbanismo hay dos grandes estructuras, la de Licencias y la de Planeamiento. Cada una tiene su personal, su jerarquía y sendas jefaturas de servicio al frente, aunque con vacantes en los últimos años que se habían ido resolviendo con personal adjunto a estos puestos.

La gran revolución que ha puesto Cuesta encima de la mesa pasa por fusionar Planeamiento y Licencias en un único servicio, con una oficina técnica y una oficina jurídica en la parte alta del escalafón y una dirección general por encima que sea la que, en última instancia y en caso de conflicto, tome la última decisión.

Se trata, cuenta Nacho Cuesta, de que "todo lo que sucede en Urbanismo lo haga de una forma coordinada e integrada, que se acaben los compartimentos estancos, la adscripción de técnicos a tipologías concretas de licencias". Lo que busca Cuesta es que todo el servicio trabaje en la misma dirección y que la mano derecha (Licencias) sepa lo que hace la izquierda (Planeamiento), o viceversa.

"Ahora no hay una integración real", explica el concejal. "Aquí hay muchas cosas en común, pero al final el planeamiento, tanto por los estudios de detalle, como por los planes especiales o por las modificaciones pueden afectar a la decisión final sobre la concesión o no de una licencia. Eso no quiere decir que ahora los funcionarios no hablen entre ellos, pero lo que queremos hacer es, precisamente, favorecer esa integración en un organigrama conjunto donde se va a poder trabajar de forma mucho más fluida. Y también vamos a tener una estructura jerárquica que en el caso de discrepancia permitirá saber quién tiene que tomar las decisiones, una cabeza que sea la que decida".

Esa figura será la que ocupe la dirección general de Urbanismo, puesto de máxima responsabilidad dentro de la nueva estructura que quiere desarrollar Cuesta. Hasta llegar a ese diseño, con la oficina técnica y la jurídica por debajo de la dirección general, todavía queda pasar a limpio la estructura y negociar con los sindicatos el nuevo árbol de puestos de trabajo.

Pese a que fuentes del área indican que el organigrama no entrañará necesariamente cambios drásticos en la relación de puestos de trabajo (RPT), sí que habrá algunas implicaciones que Nacho Cuesta quiere pactar ahora con los representantes de los trabajadores.

Para completar esta transición, Urbanismo cuenta con algunos fichajes que ayuden, también, a definir el nuevo modelo y se incorporen, posteriormente, en algunos puestos clave. Algunos ya han ido tomando posiciones relevantes, caso del arquitecto Ignacio Morales Zapata, sumado recientemente al área como asesor del concejal.

Otras incorporaciones previstas incluyen a Carmen del Prado, arquitecta municipal en la actualidad al frente del área del Servicio de Extinción de Incendios. Pese a que previsiblemente optará a uno de los nuevos puestos de responsabilidad dentro de la nueva área fusionada, de forma más inmediata su incorporación al área de Nacho Cuesta podría pasar por ocupar de forma provisional la vacante de la jefatura del servicio de licencias.

Su incorporación resulta cada día que pasa más urgente, dada la marcha a otro departamento de la funcionaria adjunta a esta jefatura que era, hasta ahora, la máxima responsable de licencias.

Pero la fusión de Licencias y Planeamiento en un único servicio no será la única pata en la que reposa la transformación del área diseñada por Nacho Cuesta. En realidad, completan la revolución de Urbanismo otras dos ramas. Una es la de la digitalización del servicio, y la otra, la colaboración público-privada.

Reunión en la Cámara

La ofensiva reestructuradora se sustancia en el llamado Plan de Mejora del Servicio de Licencias que el Ayuntamiento presentará el próximo lunes en la Cámara de Comercio de Oviedo.

A esta reunión asistirán, por la parte municipal, el asesor del área, Nacho Morales, y la arquitecta Carmen del Prado. Al otro lado estarán miembros de la Cámara de Comercio, pero también de la patronal hostelera (Otea), de las asociaciones de comerciantes y diversos colegios profesionales (arquitectos, aparejadores, ingenieros industriales, ingenieros técnicos, etcétera) y la Confederación Asturiana de la Construcción.

En esta primera reunión se tratará de poner las bases a esa colaboración público-privada que anuncia el concejal y que, en realidad, es un punto y aparte a los planes anteriores de licencias colaborativas y de posibles encomiendas de gestión. Lo que propone ahora Urbanismo es que los distintos profesionales pongan encima de la mesa sus cartas, indicando en determinados procesos qué tramites consideran redundantes y cómo se podrían simplificar esos pasos. De ese cotejo deberían salir nuevos modelos de obtención de licencias más sencillos y adaptados a la realidad del tipo de documentos que expiden de forma regular los colegios profesionales.

La tercera pata es ese proceso de digitalización, también a punto de ponerse en marcha, indica el concejal, vital para agilizar trámites y que los usuarios puedan gestionar sus licencias de forma más sencilla.

Nacho Cuesta confía en que del consenso surja una nueva estructura de Urbanismo más eficaz y ágil y que, por otra parte, se vaya reduciendo la temporalidad en el personal del servicio, de forma que progresivamente haya más puestos fijos y menos colaboraciones en prácticas de personas que cuando terminan su formación y están plenamente integradas tienen que abandonar la estructura municipal.

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