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Genio ovetense que triunfa en Doha

Estudiantes del Instituto Aramo participaron en una Olimpiada científica en Qatar, de la que María Lucía Aparicio volvió con un bronce

María Lucía Aparicio e Ismael Suárez García, con los reconocimientos de las Olimpiadas.

María Lucía Aparicio e Ismael Suárez García, con los reconocimientos de las Olimpiadas. FERNANDO RODRÍGUEZ

Tres estudiantes de cuarto de la ESO del Instituto Aramo de Oviedo, María Lucía Aparicio García, Ismael Suárez García y Aylén Álvarez González, vivieron toda una aventura a principios de diciembre al participar en la XVI Olimpiada Internacional de Ciencias Junior (IJSO) en Doha (Qatar). Allí tuvieron que poner a prueba sus conocimientos, su creatividad y su talento, y también pudieron disfrutar de la compañía de estudiantes de todo el mundo. Además, volvieron con premio: María Lucía Aparicio consiguió una medalla de bronce.

Nada parecía presagiar un resultado así cuando todo comenzó. Porque el principio fue muy atropellado. La profesora de Biología del centro Zaida Fernández García se enteró de la convocatoria de las primeras Olimpiadas Científicas Juveniles Españolas dos días antes de que se cerrara el plazo, y animó a varios de sus alumnos a que se presentasen, entre ellos Lucía, Ismael y Aylén. "Tuvimos muy poco tiempo para prepararnos, porque nos lo dijeron de lunes y el examen era el viernes; cuando nos dijeron que habíamos ganado la fase de Asturias no nos lo podíamos creer", explica Ismael.

Y su sorpresa fue ya mayúscula cuando ganaron la fase nacional a mediados de octubre en Santiago de Compostela. Quedaron los primeros, por delante de un equipo sevillano. "No nos esperábamos quedar primeros. Nos pusimos como locos", explica Lucía.

Fueron días muy intensos, con exámenes de tres horas en los que se ponían a prueba sus conocimientos en Biología, matemáticas, Geología, Física y Química y Geología. Había una parte tipo test, otra de problemas y otra práctica en la que trabajaban en equipo.

Ese primer puesto los lanzó a la fase internacional de Doha, y los obligó también a redoblar esfuerzos. "No sé cómo lo hicimos, porque todos tenemos extraescolares, y yo casi todas las tardes voy al conservatorio a tocar el clarinete; y además tuvimos que adelantar los exámenes para tenerlos hechos antes de viajar", explica Ismael.

El viaje a Qatar fue una experiencia inolvidable, en la que no faltaron los problemas. El primero, un error en los visados que casi los deja en tierra en el aeropuerto en Madrid. Para María Lucía la aventura era quizá más intensa, ya que aquél era su primer viaje en avión.

Al llegar a Doha, vivieron la separación absoluta entre hombres y mujeres, algo que les resultó bastante chocante, y alternaron días de trabajo intenso con otros de visita turística. Su favorita, la que les llevó a conocer el desierto y a montar en un camello.

Los alumnos del Aramo consiguieron muy buenos resultados gracias a que son muy complementarios: lo que para unos es un punto débil, es fuerte para otros. Ismael es bueno en Física, Aylén en Biología y María Lucía en Química.

"Ella es la que más se lo mereció", dice Ismael de su compañera Lucía. Al margen de los resultados, con los que, en buena lógica, están contentos, se quedan con la hermandad que consiguieron con competidores de otros países, especialmente los de habla hispana, pero también de lugares como Zimbaue o Lituania.

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