01 de febrero de 2020
01.02.2020
La Nueva España

El Ayuntamiento comienza a reponer las placas "franquistas" por orden judicial

Operarios municipales cambiaron ayer los indicadores de Lola Mateos por los de Marcos Peña Royo y los de Juan Benito Argüelles por los de General Yagüe

01.02.2020 | 01:53
Un operario coloca una de las placas de la calle Marcos Peña Royo.

Veinte meses han durado los nuevos nombres de cuatro calles de Oviedo. Después de que el anterior gobierno anunciara el cambio de 21 calles en aplicación de la ley de Memoria Histórica (LMH), después de que los recursos del PP, un abogado y la Hermandad de Defensores obligaran a rehacer el acuerdo de gobierno en el que al final se intentó desvincular cuatro calles de la normativa referida a la exaltación de la dictadura y después de que la jueza concluyera que precisamente ese hecho, sacar las cuatro calles del acuerdo basado en la LMH, suponía un intento fraudulento de no cumplir la sentencia, un grupo de operarios empezó ayer a reponer las placas de Marcos Peña Royo, General Yagüe, Yela Utrilla y Fernández Ladreda.

Los trabajadores del Ayuntamiento comenzaron alrededor de las nueve de la mañana a retirar las placas con el nombre de Lola Mateos (profesora) y sustituirlas por la anterior nomenclatura de la vía, Marcos Peña Royo. La operación les llevó buena parte de la mañana. Los trabajos comenzaron por la placa situada más cerca de la rotonda de Alejandro Casona. Luego siguieron con otras tres placas. En total retiraron cuatro y colocaron tres.

Justo debajo del andamio que los operarios instalaron para comenzar sus trabajos está la peluquería en la que trabaja Arancha González Iglesias, que a esa hora peinaba a una de sus primeras clientas, Ana Moyano. Ninguna de las dos le daba demasiada importancia al cambio de nombre. En realidad la mayor molestia que encontraban era precisamente la presencia del andamio que tapaba su escaparate. Arancha González reconoce que el negocio tendrá que cambiar otra vez su documentación y papelería, pero también que "tal vez no debería haberse cambiado nunca el nombre porque los clientes no encontraban nunca la calle Lola Mateos". Como ejemplo sirve el testimonio de la clienta, que aún siendo habitual del establecimiento de esa calle reconocía que "nunca" se acordaba de que se llamaba Lola Mateos "y la seguía llamando Marcos Peña Royo".

Junto a la peluquería en la que ayer estaban Arancha González y Ana Moyano se sitúa la cafetería de Iliana Crina. Lo del cambio de nombre de la calle en la que se encuentra su negocio tampoco le generaba ayer muchos quebraderos de cabeza. "En realidad aún no había cambiado el nombre en los papeles", reconocía mientras servía un café. A la hostelera le parece bien que su calle recupere el nombre de Marcos Peña Royo, "creo que no deberían haberlo cambiado", aseguró.

Los operarios municipales cambiaron ayer el nombre de dos calles, las que ahora se vuelven a llamar Marcos Peña Royo y General Yagüe, que durante el último año fue Juan Benito Argüelles, fundador de la asociación cultural Tribuna Ciudadana. Para la próxima semana quedan por recuperar las placas de bronce que habían sido retiradas de las calles Fernández Ladreda y Yela Utrilla, a las que el tripartito había bautizado como Joaquín Costa y Arquitectos Galán.

El pasado mes de diciembre, el TSJA dio por bueno el auto de la jueza que en abril de 2019 mandaba reponer los nombres de cuatro calles de las llamadas "franquistas". El Ayuntamiento tenía opción de interponer un recurso de casación, pero el equipo de gobierno de PP y Ciudadanos optó por no recurrir.

En estos cuatro casos, el TSJA coincide con la jueza en que el Ayuntamiento trató de evitar el cumplimiento de una sentencia. La diferencia de esas calles radica en que el comité de expertos que había formado el equipo de gobierno para analizar el callejero recomendó al Ayuntamiento sacarlas del marco de la ley de Memoria Histórica por las "dudas jurídicas" que planteaba vincularlas a esta legislación. No había, explicaban, documentación que vinculara la decisión de esos cuatro nombres con el régimen de Franco o las fechas no coincidían. Por eso las cuatro calles, obligado el Ayuntamiento a modificar sus acuerdos iniciales por la primera sentencia del Juzgado que censuraba la falta de justificación, quedaron fuera de los nuevos acuerdos de la Junta de Gobierno y se aprobaron en virtud de las competencias que tiene el Alcalde para quitar y poner nombres. La jueza vio "intención defraudatoria" en esta estratagema, y el TSJA le dio la razón a finales del año pasado.

Tras una batalla judicial, el actual equipo de gobierno ha decidido acatar la sentencia y reponer las placas de bronce que habían sido retiradas. La próxima semana Lola Mateos, Juan Benito Argüelles, Arquitectos Galán y Joaquín Costa ya no tendrán calle en Oviedo.

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