06 de marzo de 2020
06.03.2020
La Nueva España

El plan de Santullano "es una aberración", dice la plataforma para salvar La Vega

El colectivo, integrado por profesores de Universidad, afirma que meter tráfico en la nave de Sánchez del Río "es una agresión a Oviedo"

06.03.2020 | 01:06
Por la izquierda, Mar Díaz, Rubén Vega, Javier Ordás, María Fernanda Fernández, Jorge Muñiz y Manuel Maurín, ayer, durante la presentación de la plataforma en el Museo Arqueológico de Asturias.

El Museo Arqueológico de Asturias acogió ayer la presentación oficial de la plataforma "Salvemos la fábrica de La Vega", un colectivo creado por ciudadanos e historiadores, muchos de ellos profesores de la Universidad, que nace con el fin de "proteger un elemento patrimonial único" y para "hacer frente al despropósito" que plantea el Ayuntamiento como proyecto estrella para cambiar la entrada a Oviedo por la "Y" y alejar los coches del templo prerrománico de Santullano: desviar el tráfico por el interior del taller de cañones que Sánchez del Río proyectó en la factoría en el año 1940. "No nos podemos quedar callados mientras sabemos que están planificando arrasar el legado de nuestras generaciones futuras", sostiene Jorge Muñiz, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Oviedo y uno de los impulsores de la plataforma.

Los integrantes de la nueva plataforma consideran que el plan del actual equipo de Gobierno "es una aberración" y que atenta gravemente contra un conjunto patrimonial del que no pueden presumir muchas ciudades en España. "A nadie se le ocurre meter una autopista por el interior de una iglesia de mil años de antiguedad, pero sin embargo se está planteando hacerlo por un espacio que es único hoy en día y que tendría aún mucho más valor si lo preservamos", dice Muñiz. "Estamos haciendo una falsificación de la historia. Se conservan iglesias y teatros, pero no los centros de trabajo que tanto significaron para Oviedo. En lugar de entretenerse con infografías, el Ayuntamiento debería instar a los propietarios de la fábrica para que garanticen su pervivencia ", añade.

Manuel Maurín, profesor del departamento de Geografía de la Universidad, asegura que el proyecto municipal "es una agresión inasumible contra el pueblo de Oviedo". Maurín sostiene que La Vega es "un espacio estratégico" y que el Ayuntamiento debería centrar sus esfuerzos "en eliminar la barrera urbana que supone la autopista y en trasformar esa parte de la ciudad, eternamente marginada por las políticas municipales". En ese espacio, según sostienen los integrantes del colectivo, "se deben integrar espacios verdes, equipamientos y nuevas vías de carriles bici y peatonales para potencial la movilidad sostenible". Todo esto, añaden, "implicaría alejar el tráfico, las vibraciones y el humo de un espacio en el que no se puede multiplicar el paso de vehículos, mucho menos atravesando moinumentos como la nave de Sánchez del Río".

En la presentación de ayer también estuvieron Mar Díaz, profesora de Historia del Arte y Musicología de la Universidad de Oviedo; Ruben Vega, profesor de Historia en la Universidad; Javier Ordás, fotógrafo y extrabajador de la fábrica de La Vega y María Fernanda Fernández, historiadora del arte. Todos ellos coinciden en que la parcela de La Vega "debe tratarse como un conjunto patrimonial a respetar y proteger" y exigen "la inmediata catalogación de todos sus elementos" para evitar que ocurra lo mismo que con otros "tesoros de Oviedo", como por ejemplo la tala del Carbayón, la destrucción del acueducto o la desaparición del palacete de Concha Heres.

Por otro lado, el colectivo niega "en rotundo" que la fábrica de armas de La Vega sea la entrada de Oviedo. "Dado el crecimiento urbano, el conjunto patrimonial está situado en el mismo centro desde hace décadas. Por lo tanto cualquier actuación debe ir acorde a las que se realizan en los centros urbanos de cualquier ciudad moderna, lo que incluye la restricción de cualquier tipo de tráfico rodado". Por otro lado, la plataforma se opone "a cualquier tipo de actuación urbana que persiga intereses particulares y especulativos mientras deja al margen la participación ciudadana".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook