10 de marzo de 2020
10.03.2020

El fiscal pide cuatro años para el hombre que le dio una paliza a su madre en Oviedo

"Nunca habíamos visto nada igual; se destrozó los nudillos y la sangre inundaba la casa", declararon los policías que intervinieron en el suceso

10.03.2020 | 01:14
El edificio donde Antonio García vivía con su madre, en la calle Lago Enol.

La Fiscalía del Principado de Asturias solicita cuatro años de prisión para A. G. R., un hombre de 60 años que permanece en prisión preventiva desde febrero del año pasado como acusado de haberle dado una brutal paliza a su madre en el piso que ambos compartían en el barrio de Ventanielles. En el momento de la agresión, la mujer tenía 79 años y tuvo que ser ingresada en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) con la cara destrozada. "Nunca habíamos visto nada igual, el hijo se había destrozado los nudillos en la paliza, la sangre inundaba la casa", llegaron a decir los policías que intervinieron aquel día en el piso de Ventanielles.

Según el escrito del fiscal, los hechos ocurrieron alrededor de las once y media de la noche del 4 de febrero del 2019. El acusado había regresado a casa después de haber estado por diversos bares. Una vez en la cocina, comenzó una discusión con la mujer, durante la cual la cogió y arrojó debajo de la mesa y le propinó puñetazos y patadas en la cabeza, brazos y piernas. Llegó a golpearle la cabeza contra el suelo y a meterle un puño en la boca para apagar sus gritos de auxilio.

La Policía acudió a la vivienda alertada por los vecinos, que oyeron gritos, golpes y peticiones de ayuda. Al llegar encontraron a la mujer tendida en el suelo, inconsciente, sangrando por la nariz, la boca y la parte posterior del cráneo y con un charco de sangre en el suelo. Fue trasladada inmediatamente al hospital. A consecuencia de la agresión, la mujer sufrió lesiones consistentes en hemorragia subdural, hemorragia subaracnoidea y fractura de huesos propios, Tardó en curar noventa días, de los cuales seis permaneció hospitalizada. Le quedaron como secuelas un empeoramiento del déficit cognitivo leve que le había sido detectado en octubre de 2018 y que se vio agravado por las lesiones y shock emocional secundario.

La mujer se personó en las actuaciones pero ha renunciado a cualquier indemnización que pudiera corresponderle por estos hechos. La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de lesiones en el ámbito familiar, en persona especialmente vulnerable. Concurre además la circunstancia agravante de parentesco. Y por eso solicita que se condene al acusado a cuatro años de prisión, inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y prohibición de aproximarse a menos de 500 metros a la víctima, a su domicilio o a cualquier otro lugar de ocio o recreo en el que pudiera encontrarse, durante 5 años, así como de comunicar con ella, por cualquier medio, durante el mismo espacio de tiempo.

Por vía de responsabilidad civil, el Ministerio Fiscal solicita que el acusado indemnice al Sespa por los gastos médicos.

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