Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La fábrica municipal de mascarillas, a pleno rendimiento con 15 trabajadores

El personal del área de Empleo pone en marcha una producción en cadena con jornadas que van desde las ocho de la mañana hasta bien entrada la tarde

Así funciona la fábrica municipal de mascarillas

La fábrica de mascarillas puesta en marcha por el Ayuntamiento de Oviedo ya funciona a pleno rendimiento. Un equipo de quince trabajadores de la concejalía de Empleo dedica largas jornadas, que van desde las ocho de la mañana hasta bien entrada la tarde, para fabricar lotes que inicialmente se destinarán a atenciones sociales, pero que se prevé que sirvan para abastecer al personal del HUCA una vez que los prototipos reciban el visto bueno del laboratorio Aitox, ubicado en localidad alicantina de Alcoy.

"No queremos afán de protagonismo, y mucho menos sabiendo que hay sanitarios y otros profesionales pasándolo mal", explican los empleados encargados de impartir los talleres de empleo municipales a raíz del interés despertado entre la ciudadanía por su labor. "Somos uno más y lo hacemos encantados", apunta la coordinadora del grupo, María José Corral, subrayando que su jornada no es más exigente que la que tenían antes del inicio de la crisis sanitaria.

Los trabajadores se las han ideado para montar en cuestión de días una cadena de producción pensada para agilizar el trabajo y aprovechar al máximo a todo el personal del área. Dos personas cortan tela de las bobinas adquiridas a finales de la pasada semana, otros tres se encargan de cortar las máscaras y un par de efectivos marcan las muescas de las mascarillas antes de pasar a un grupo de cuatro personas cuya labor es hacer los pliegues del material. Son otros cuatro operarios los que culminan la parte principal del proceso cosiendo. "Los expertos en textil cosen y los especializados en otras materias, como los carpinteros, se dedican a marcar", apunta Corral respecto al sistema organizativo planificado, que también incluye labores de desinfección y envasado de los lotes.

Aunque en un principio se estimó una producción diaria de unas 2.000 mascarillas, los empleados admiten que aún no han calculado el volumen que generan. "Vamos engranando todo, suponemos que cada vez agilizaremos más", explica la técnica municipal.

Material quirúrgico

Los trabajadores aseguran que las mascarillas están pensadas para "fines quirúrgicos", si bien no podrán ser empleadas para estos hasta recibir el visto bueno de los laboratorios, y de momento todo apunta a que irán suministrando a personal de otros servicios, como residencias de mayores y personal de servicios sociales.

Compartir el artículo

stats