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Comerciantes y vecinos aplauden la ampliación de las peatonalizaciones: "Dará vida al Antiguo"

El cierre al tráfico de Mendizábal, Ramón y Cajal y Pozos desde mañana solo genera quejas en los conductores: "Serán demasiados rodeos"

Comerciantes y vecinos aplauden la ampliación de las peatonalizaciones: "Dará vida al Antiguo"

Comerciantes y vecinos aplauden la ampliación de las peatonalizaciones: "Dará vida al Antiguo"

La apuesta municipal por ampliar el espacio peatonal en el Antiguo en unos 100.000 metros cuadrados mediante la peatonalización por fases de ocho calles en las próximas dos semanas entusiasma a comerciantes y vecinos, pero genera dudas a los conductores. El cierre al tráfico rodado -salvo excepciones- de las calles Mendizábal, Ramón y Cajal y Pozos desde mañana a las 11 horas es visto por los titulares de los negocios y los residentes de estas vías como una oportunidad "para revivir el Antiguo" y amortiguar la crisis económica derivada del coronavirus y reclaman que los cambios sean definitivos.

Desde el pequeño comercio consideran que la apuesta de las concejalías de Urbanismo y Seguridad Ciudadana tendrán inmediatamente efectos positivos para luchar contra el covid-19. "Al haber más espacio será más fácil cumplir con la distancia de seguridad y las recomendaciones de las autoridades", defiende Sofía Rodríguez, titular de una tienda en la calle Ramón y Cajal, deseosa de conocer el impacto de los cambios en su día a día. "A ver si así hay más paseantes y se nota en las ventas porque estamos bastante mal", añade.

En la calle Pozos reciben la modificación de la movilidad con los brazos abiertos. La estrechez vial hace que el paso constante de vehículos se traduzca en suciedad y contaminación en las fachadas, según denuncian los comerciantes. "Es algo que debería haberse hecho hace muchos años", sostiene el zapatero Miguel Ángel Campo, quien aboga por no volver atrás nunca más la medida, calificada como experimento por parte del Consistorio. "Si lo dejan para siempre me plantearía hasta cambiar de voto", señala con humor el vendedor de calzado.

Los vecinos se presentan como posibles afectados en relación a las restricciones para moverse en coche, pero los consultados por LA NUEVA ESPAÑA valoran que se haga excepciones con los residentes y ven en general bien la medida para fomentar el consumo de cercanía. "Hacía mucha falta dar más espacio a los negocios que lo están pasando mal", apunta Herminia Francos en la calle Mendizábal.

En la misma línea se pronuncia el también vecino de Mendizábal José Manuel Álvarez. "A nosotros no nos perjudica y al sector privado lo ayuda, así que está muy bien pensado a mi juicio", declara convencido un hombre que lleva viviendo toda su vida en la calle.

La otra cara de la moneda son los conductores que suelen hacer recados en coche por la zona, a veces aparcando en doble fila o exponiéndose a multas. "Cada vez hay más restricciones y nos obligan a dar demasiados rodeos. Deberían tenernos más en cuenta", sostiene el ovetense Manuel Marrón.

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