10 de junio de 2020
10.06.2020
La Nueva España

El Ayuntamiento no recibe ofertas para continuar la obra del kiosco del Bombé

Infraestructuras busca fórmulas para no repetir la licitación, tras cinco años de parón de los trabajos

10.06.2020 | 00:54
El kiosco de la música del Bombé, vallado.

La espera se alarga. El órgano de contratación del Ayuntamiento de Oviedo declaró ayer desierta la licitación de las obras de rehabilitación del cada vez más deteriorado kiosco de la música del Bombé, paralizadas desde hace ya más de cinco años. Finalmente, ni una sola empresa presentó oferta para hacerse con el encargo, valorado en algo más de 200.000 euros. Fuentes de Infraestructuras relacionaron ayer este inesperado revés con las actuales circunstancias de crisis y con el hecho de que muchas empresas del sector aún están reincorporando personal tras la aplicación de expedientes de regulación de empleo (ERTE).

En todo caso, los mismos portavoces municipales aseguran que desde el servicio de Edificios y Patrimonio ya se está trabajando en "una solución rápida" para solventar el problema y evitar a una nueva licitación, algo que alargaría mucho los plazos. La reparación del kiosco, una obra centenaria de Juan Miguel de la Guardia, el gran artífice de la renovación urbanística que experimentó la ciudad en el cambio del siglo XIX al XX, es una "prioridad absoluta" para la concejalía que dirige Nacho Cuesta (Cs). "Por ello, ya se está trabajando en solventar un problema que ha venido dado por las anómalas circunstancias en las que nos encontramos", afirman desde Infraestructuras. La suspensión de los plazos y procedimientos administrativos también habría jugado en contra de que se presentaran empresas al proceso de licitación.

Tras haber sido objeto de varias reparaciones previas, el gobierno municipal, presidido entonces por Agustín Iglesias Caunedo, contrató en septiembre de 2014 una nueva actuación para la rehabilitación del kiosco. Los técnicos habían detectado desplomes y movimientos en la estructura a causa de la oxidación y la corrosión, llegando incluso a la perforación de algunas vigas y a la pérdida de estabilidad de varios elementos, lo que obligó a reforzar la sujeción. Los trabajos, adjudicados en 241.000 euros, quedaron paralizados en 2015 por diferencias con la empresa.

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