22 de junio de 2020
22.06.2020
La Nueva España

Cabo Noval y Martínez Marina se quedan sin peatonalizar para mantener el autobús urbano

El Alcalde da por hechos la futura erradicación del tráfico en la avenida de Galicia pero evita dar fechas concretas: "Está en estudio"

22.06.2020 | 19:16
Alfredo Canteli y José Ramón Prado, esta mañana, en el Rosal.

La última fase de peatonalización provisional de varias calles del centro de Oviedo finalizó esta mañana con la limitación del tráfico (sólo para residentes, carga y descarga y accesos a supermercados) en el tramo superior del Rosal -en su entronque con Santa Susana- y Quintana. El área de Seguridad Ciudadana modificó el plan original, que también restringía la circulación en las calles Martínez Marina y Cabo Noval, para evitar grandes trastornos a los vecinos, en su mayoría gente de avanzada edad que usa habitualmente el autobús que recorres esas vías. Así lo explicó el Alcalde durante su visita a la zona minutos después de que la Policía Local limitase el paso de vehículos: "Vamos a mantener la circulación por Martínez Marina y Cabo Noval con salida a la calle Marqués de Santa Cruz y descartar desdoblar un tramo de Santa Susana. En el entorno hay calles muy pendientes, por lo que los cambios podrían complicar bastante la vida a los residentes mayores que van en autobús".

Alfredo Canteli aseguró que la intención del gobierno local es que el plan de restricción del tráfico en algunas calles sea definitivo. Eso sí, en función del resultado de las tres fases que se han puesto en marcha en las últimas semanas y de las opiniones de la ciudadanía. La primera limitación de circulación se hizo a mediados de mayo en el trayecto de Argüelles a Fruela, pasando por las calles Mendizábal, Ramón y Cajal, Pozos, la plaza de Riego y su entorno. La segunda, se puso en marcha el 25 de mayo en la calle Fruela y la parte baja del Rosal (hasta su entronque con Cabo Noval). "La gente responde bien a estas peatonalizaciones, aunque siempre hay alguien en contra. Hacerlo al gusto de todos es imposible. Lo que me consta es que Los comercios de la calle Fruela están aplaudiendo permanentemente", comentó el regidor, que además mantiene encima de la mesa el proyecto de peatonalización "total" de avenida de Galicia, pero sin fecha concreta.

Canteli abogó, además, por la responsabilidad de la ciudadanía durante la "nueva normalidad" para evitar que haya rebrotes de coronavirus en el municipio y calificó de ejemplar el comportamiento de los ovetenses durante el estado de alarma, en el que apenas hubo sanciones: ""Esto no terminó, es serio. Está habiendo rebrotes. Llamo a la responsabilidad de los ovetenses para que usen mascarillas y eviten los grupos. Y que venga mucha gente de fuera con la misma disciplina".

La hostelería aplaude la limitación del tráfico por la posibilidad de aumentar terrazas

La limitación del tráfico en la zona no cogió a nadie por sorpresa tras la publicación del proyecto en LA NUEVA ESPAÑA y la puesta en marcha de las dos fases anteriores. Sin embargo, las opiniones son heterogéneas en función del tipo de negocio que se tenga en esas calles o de si se vive allí. En general, los vecinos del tramo superior del Rosal y Quintana ven con buenos ojos que pasen menos coches por el bien de su descanso y de la contaminación acústica y medioambiental. Lo mismo les ocurre a los hosteleros, que ven nuevas oportunidades de venta y más clientela. Sin embargo, la perspectiva de los comerciantes es distinta.

Por ejemplo, Hugo Suárez, se ha decidido a poner terraza. Regenta el bar La Fontana del Rosal. "He solicitado permiso para poner terraza y al ser peatonal también podría poner mesas en la acera de enfrente si me dejan. Eso es el doble de mesas. Es una medida que a la hostelería nos beneficia".

En la misma calle, Rosa Velis, que está al frente de un taller de arreglos de ropa, cree que la medida le afectará. "Cuánto más tráfico haya es mejor para el negocio porque le da más visibilidad. Tengo clientes que vienen exclusivamente en coche y paran un momento a coger sus encargos. Es mala época para hacer estos cambios con una crisis económica".

En la zona de los prudentes, está José Sanz, un artesano del cuero con local en el entorno. Hasta que no vea si aumenta o disminuye su público no juzgará la limitación del tráfico: "Mucha gente de los barrios viene hasta aquí con el coche, así que si no pueden quizás me afecte, pero hasta que no vea el resultado no puedo saber si me beneficiará o no. Es algo novedoso. No lo tengo claro".

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