Las estancias coreográficas del teatro Campoamor que dirige el catedrático de Composición Coreográfica Yoshua Cienfuegos han tenido que reinventarse en su séptima edición y eso ha obligado a reducir el número de participantes a pesar de haber permitido ampliar su ámbito de actuación. Así, según explicó el director del programa, este año se cuenta con 33 participantes, frente a más de 70 en ediciones anteriores, pero las nuevas tecnologías llevan las enseñanzas y la investigación a un total de 29 sedes de todo el mundo.

Cienfuegos y su equipo están conectados desde el Campoamor con lugares como Galicia, Barcelona, Madrid, Alicante, Reus o Valencia, pero también con Estados Unidos, Italia y Noruega. "Si no fuese por vía telemática sería imposible contar con la participación estadounidense", apuntó Cienfuegos sacando la parte buena de una situación que a causa de la pandemia sanitaria le ha obligado a reinventar el programa.

"El empeño y el compromiso siguen intactos", subrayó el coreógrafo, que ayer recibió la visita del alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, y el edil de Cultura, así como presidente de la Fundación Municipal de Cultura, José Luis Costillas. Canteli destacó la importancia de la actividad, aunque lamentó las trabas que ha supuesto el coronavirus y que las clases e investigaciones no se puedan hacer de forma presencial, aun así apuntó que la iniciativa está en la línea de "hacer de Oviedo referente mundial de la danza".

Cienfuegos agradeció el apoyo municipal en una nueva edición de las estancias que investigan este año sobre la composición en dúo.