16 de octubre de 2020
16.10.2020
La Nueva España

El acusado de agarrar los genitales a un joven en Oviedo lo niega ante la jueza

"Pensábamos que nos iba a pedir tabaco y de repente le cogió la entrepierna", declaran cuatro testigos amigos del denunciante

16.10.2020 | 01:17
El acusado de agarrar los genitales a un joven en Oviedo lo niega ante la jueza

El varón acusado de agarrar los genitales y tocar los glúteos a un joven en la madrugada del 11 de julio a la salida de un bar de copas de Oviedo negó ayer los hechos y aseguró ante la jueza que fue el chico quien le agredió sin mediar palabra. Su versión chocó frontalmente con la de la Policía, la víctima y cuatro amigos de esta que presenciaron los hechos. "Pensábamos que nos iba a pedir tabaco y cuando nos dimos cuenta le cogió la entrepierna", relataron uno tras otro en su declaración ante la magistrada del Juzgado de lo penal número 4.

El denunciante explicó que tras pasar la noche de fiesta con sus colegas estaba sentado con ellos en un banco ubicado justo enfrente del local sito en la calle Campoamor. El procesado, para el que la Fiscalía pide año y medio de prisión, se dirigió en esos momentos hacia ellos -tres chicas, el chico y otro varón le acompañaban- y sin dudar le cogió de los genitales. "Es lo que hago cuando uno me gusta", señaló el joven, vecino de Mieres, que le espetó el presunto abusador. La cosa no quedó ahí, pues, según los testigos, cuando se iban para casa una furgoneta les pitó y les dio las luces. Del interior del vehículo salió el acusado y volvió a abordar al chaval. "Esto lo arreglo yo ahora", dicen que comentó el hombre mientras agarraba los glúteos del chico.

En ese momento, el grupo inició una discusión con el varón, pero segundos después se produjo la intervención de una patrulla de la Policía Nacional que justo pasaba por la zona. Los agentes escucharon a los implicados y decidieron detener al supuesto abusador, que en su día no mencionó nada de una agresión. "Solo nos dijo que tenía problemas de salud y lo llevamos a La Lila", apuntaron los agentes en la vista del juicio, en contra de la versión del investigado, quien aseguró que el joven le había agredido por estar bebido y sin motivo alguno. "Estaban bebidos y él muy agitado", indicó. En su defensa, el acusado dijo que había bebido poco, pero la fiscal sacó a relucir un informe médico donde se reflejaba su estado de embriaguez y un positivo por consumo de éxtasis. "Yo digo que no me drogué. Llevaba encima medio gramo de cocaína, pero no me drogué", añadió tras enumerar su amplio historial médico. "Tengo cuatro infartos, soy VIH y tengo problemas psiquiátricos", reconoció en el Juzgado.

Pese a las numerosas declaraciones, el juicio no pudo quedar visto para sentencia, pues la defensa solicitó incorporar las grabaciones de cámaras de seguridad existentes en la zona, así como otras pruebas que consideró indispensables para tratar de demostrar la inocencia de su cliente. El juicio se retomará una vez concluidas dichas pesquisas y la magistrada procederá a dictar sentencia tras escuchar las conclusiones de los letrados y el derecho a la última palabra del acusado.

A la salida del Juzgado, el procesado y acompañantes del denunciante se enzarzaron en una batalla dialéctica llena de reproches. "El juicio todavía no ha terminado", advertía el procesado a una familiar del chico con la que tuvo un roce justo a la puerta del Palacio de Justicia.

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