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LETICIA SÁNCHEZ RUIZ | ESCRITORA, PRESENTA SU LIBRO "LA BIBLIOTECA DE MAX VENTURA"

"El orden de una biblioteca es una huella dactilar, cada cambio nos delata"

"Los libros que uno ama no deben tener un lugar preponderante en casa, tienen que estar siempre cerca y un poco despatarrados"

Leticia Sánchez Ruiz, con su libro. JULIÁN RUS

Como buena escritora, la ovetense Leticia Sánchez Ruiz es una mujer habitada por un sinfín de obsesiones y una de las más intensas es su devoción por las bibliotecas. En una de ellas se podría decir que comenzó su carrera literaria, al menos la más exitosa, cuando en 2009 se alzó con el IX Premio Internacional de Novela "Emilio Alarcos" por "Los libros luciérnaga", una obra en la que tiene un importante papel el incendio de la biblioteca de la Universidad de Oviedo en la Revolución del 34. Mañana es el Día Mundial de las Bibliotecas y Sánchez Ruiz lo celebrará en el Calatrava (12.30 horas) con la presentación de su nueva novela, "La biblioteca de Max Ventura" (editorial Pez de Plata).

- ¿Qué hay en esa biblioteca?

-Es una historia un poco extraña y compleja de explicar. La protagonista, Julia Tompson, es una escritora muy misteriosa y esquiva. Su marido desaparece de repente y al mismo tiempo ella recibe una oferta de alguien llamado Max Ventura que busca quien ponga en orden su biblioteca. Este hombre también desaparece y ella relaciona los dos casos y decide que será ella quien ordene la biblioteca.

- ¿Qué obsesión tiene usted con las bibliotecas?

-Me fascina todo lo que tenga que ver con las bibliotecas.

- ¿Qué quiere decir el orden en que se colocan los libros?

-El orden de una biblioteca es algo muy complejo, es como una huella dactilar, todo lo que hagas en ella te delata. Cómo decidas colocar o no tus libros impone una cierta visión del mundo. Puede ser un orden alfabético, cronológico, por temas, por colores, por los que más te guste leer... Hay tantísimas posibilidades que cuesta dar con el exacto para cada uno.

- ¿Y en qué orden están colocados los libros de la biblioteca de Leticia Sánchez Ruiz?

-Lo mío es un absoluto caos. En tres años he hecho tres mudanzas con mis treinta y pico cajas de libros y ahora el único orden es el caos. Tengo libros en el salón, en el pasillo o en las habitaciones y eso tiene algo bueno, que cada vez que tengo que buscar un libro supone un viaje por toda la biblioteca en el que encuentras cosas que te sorprendes, te detienes y te olvidas lo que estabas buscando.

- ¿Cuántos libros tiene?

-No lo sé, pero por muchos que sean siempre serán pocos.

- ¿Se deshace de libros?

-Hay un momento en el que se impone un impedimento físico porque ya no me caben más libros. Entonces voy sacando de 50 en 50 y creando huecos que se llenan inmediatamente.

- ¿Dónde le gustaría que los lectores colocasen este libro, tal vez al lado de "Los libros luciérnaga?

- No estaría mal, "Los libros luciérnaga" empieza por una biblioteca que arde. En serio, estoy en contra de darles a los libros que uno ama un lugar preponderante. Los libros tienen que estar siempre cerca y un poquito despatarrados. Deben estar en la cocina, en la mesita de noche, en la mesa del salón, en cualquier sitio sin darles la importancia de una vitrina de cristal.

- Volvamos a Julia Tompson.

-Es un personaje lleno de misterio que también representa el papel de los escritores y nuestra relación con la ficción. Un escritor es un lector a tiempo completo. Por contra está Arturo C. Dola, un trasunto de Arthur Conan Doyle pero lleno de humor, totalmente contrario a ella, que es quien la ayuda en la tarea de ordenar esa biblioteca, un trabajo en el que ella se guía simplemente por el instinto, por lo que chocan a la hora de enfrentarse a esa tarea.

- También hay una librera, que algo sabrá de todo esto.

-Celeste, el personaje oculto de la novela, que resulta el contrapunto de todos los demás. Está desesperada. Muchas veces vemos el oficio de librero como algo romántico, pero hay otra parte, y eso es lo que refleja Celeste, las cuitas de los libreros, los pagos, las luchas con los distribuidores, los clientes que entran en el negocio preguntando por cualquier cosa.

- En "La biblioteca de Max Ventura" están todas sus obsesiones.

-¡Qué va!, no están todas, mis obsesiones son infinitas, aunque es cierto que sí hay muchas de ellas.

- ¿Por ejemplo?

-Con la disculpa de ordenar la biblioteca hablo de muchos de mis escritores favoritos y de una cuestión que me apasiona, la de los escritores que desaparecen, ya sea para siempre como Saint-Exupéry, o los que lo hacen tan solo durante un periodo de tiempo como Agatha Christie. El libro está trufado de escritores que han desaparecido.

- ¿Usted no lo ha pensado nunca?

-Muchísimas veces. Es algo que a todos nos pica de vez en cuando. Ojalá pudiese coger las cosas y desaparecer aunque fuese un par de días, aunque ahora con los móviles es un poco más complicado. Lo ideal es no decir a nadie dónde has estado ese tiempo porque entonces pierde la magia.

- Es usted como su libro, se va por los meandros del Nora. Vuelva a Julia Tompson y su forma de ordenar la dichosa biblioteca.

-De acuerdo. Ella intenta encontrar un orden, pero también le ayudan a repasar su vida. Según va sacando libros de las cajas nos vamos enterando de su vida. Hay muchos libros clásicos, pero también otros muchos inventados por mí.

- Metaliteratura.

-Muñecas rusas. Hay bastante libros dentro del libro. Es toda una aventura ir enterándose de todos esos libros que tiene Max Ventura, un ejercicio que nos permite recorrer buena parte de los clásicos de la literatura universal y que como autora me ha permitido introducir muchas historias que tenía pendientes.

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