El comercio y la hostelería son esenciales para la economía de Oviedo, motivo por el que LA NUEVA ESPAÑA pretende dar visibilidad al apoyo a estos dos sectores a través de una nueva campaña. El espacio #soisesenciales presenta a los pequeños negocios de la capital del Principado, comercios y locales de restauración, que están siendo muy castigados por las consecuencias económicas de la crisis sanitaria. La campaña cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Oviedo y está abierta a la incorporación de todas aquellas instituciones o entidades que quieran mostrar su respaldo al comercio y la hostelería local.

Los dueños de los pequeños negocios de Oviedo, los propietarios de bares, restaurantes o sidrerías y el resto de los autónomos que se han visto obligados a cerrar sus puertas afrontan un momento crítico. Muchos de ellos echan cuentas y empiezan a considerar tarea dificultosa volver a abrir sus negocios si las administraciones no ponen en marcha planes de ayuda para salir de un pozo que cada vez se hace más profundo. Si la pandemia no se reconduce, comerciantes y hosteleros vaticinan “un futuro muy negro” y “cierres en cadena” en dos sectores cruciales para la economía local.

Zeus Canteli, hostelero: “Se debería haber cerrado antes y abrir en Navidad” 

El hostelero Zeus Canteli, que tiene una parrilla, no está muy seguro de que los negocios como el suyo puedan abrir sus puertas para la campaña de Navidad. “La salud es lo primero y tienen que ser los expertos los que determinen la forma de proceder, pero creo que se debería haber cerrado antes para controlar los contagios y poder abrir en Navidad”, señala. “Ahora, aunque podamos abrir, no vamos a hacer nada. No podemos echar a la gente a las doce con las uvas en la boca”.

Ana Hevia, comerciante: “No sé si vamos a poder superar este parón”

“Entiendo que la situación es complicada desde el punto de vista sanitario y que a todos nos ha cogido por sorpresa, pero se podrían haber tomado otro tipo de medidas y mucho antes”, asegura Ana Hevia, que tiene una mercería en la calle Puerto Pajares, en el barrio de Teatinos. Hevia considera que el pequeño comercio no es culpable de la propagación del virus. “En mi mercería solo entraban los clientes de uno en uno. No sé si vamos a poder superar este parón”, subraya.

Álvaro Bárcena, músico: “Los músicos tocamos en bares y vivimos de eso”  

“Seguro que no voy a ser muy original en mis declaraciones, pero tengo que decir que la cosa está muy complicada para todo el mundo y especialmente para el mundo de la música y la cultura”, señala el músico Álvaro Bárcena. “Muchos músicos sobrevivimos gracias a los bares, que ahora están cerrados. El 90 por ciento de las actuaciones que tenemos en invierno son en locales cerrados”, explica Bárcena. “El panorama no es muy esperanzador”, sostiene. 

Roberto Rodríguez, hostelero: “Con cada parón se pierden casi 10.000 euros”

A las puertas de su restaurante en la avenida de Galicia, Roberto Rodríguez cuenta que lleva tres años al frente del local y, tras el último parón, se está planteando “cerrar”. A su juicio, las medidas impuestas por el Principado son “desproporcionadas” y no cumplen el objetivo de “reducir los contagios”. Con el confinamiento su negocio perdió casi 10.000 euros para volver a echar a andar, y, de volver a intentarlo, calcula que serán otros tantos.

Yolanda Vega, comerciante: “El pequeño comercio está en alerta roja”

Su tienda, en la calle Melquiades Álvarez, había remontado durante el verano. Cuenta Yolanda Vega que estaba ilusionada con el comienzo del curso. Pero el nuevo cierre llegó como un jarro de agua fría. “Estamos más que asustadas”, explica. Las medidas, para ella, “son injustas”, porque aprecia grandes desigualdades. “El pequeño comercio está en alerta roja”, sentencia, mientras espera que la cosa mejore para el “Black Friday”.

Rafa Tarsicio, músico: “La cultura se desgasta de no usarla”

Su grupo, “Tigra”, acababa de sacar disco cuando llegó el cerrojazo. El parón les ha hecho cancelar fechas importantes: Barcelona, La Coruña, Salamanca... Ahora, cuenta Rafa Tarsicio, están componiendo. Pero el cierre perimetral les ha impedido, incluso, ensayar. La cultura no se considera esencial; lo que al cantante le duele, porque esa cultura “se desgasta de no usarla”. Eso, explica, para una ciudad como Oviedo resulta “mortal”.