Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Una orquesta para dos títulos, la receta para salvar la temporada de ópera

Oviedo Filarmonía se hará cargo de “Madama Butterfly” y “Fidelio”, que compartirán parte de la escenografía, en manos de Joan Anton Rechi

Un ensayo de “Madama Butterfly” en el Campoamor.

Un ensayo de “Madama Butterfly” en el Campoamor. Ópera de Oviedo

La Ópera de Oviedo hará un auténtico encaje de bolillos para salvar la temporada. Las funciones de “Madama Butterfly”, el título estrella de este curso, se intercalarán con las de “Fidelio”, entre el 6 y el 19 de diciembre, y ambas óperas compartirán orquesta, Oviedo Filarmonía, y escenógrafo, un Joan

La solución ideada por la dirección de la Temporada de Ópera marca un hito en la historia de la lírica ovetense, incluso a escala nacional, y supondrá un auténtico “tour de force” para la organización y para todos los implicados. Concentrar las dos óperas implica un sobreesfuerzo para el personal del teatro, los músicos y los miembros del coro, y también para el reparto de “Madama Butterfly”, que verá sus descansos reducidos al mínimo. Pero a cambio permitirá que el público asturiano pueda disfrutar de la ópera de Puccini, siempre que el cierre de los teatros impuesto por el Principado para frenar la segunda ola de la pandemia no se prolongue más allá del 5 de diciembre, víspera de la función première de la obra.

Para lograr esta reordenación del calendario que les permita salvar el tercer título de la temporada, la Ópera de Oviedo logró primero atar a los dos repartos originales, encabezado el principal por Ainhoa Arteta y Jorge de León, y el del “Viernes de la Ópera” por Beatriz Díaz y Fabián Lara.

Temporada de Ópera de Oviedo.

Más problemática fue la selección de la orquesta. En origen, la Orquesta Sinfónica del Principado (OSPA) se iba a encargar de poner la música a “Madama Butterfly”, mientras que Oviedo Filarmonía haría lo propio con “Fidelio”. Pero la reprogramación de las funciones provocó que la OSPA tuviese que renunciar a participar en la producción, ya que las nuevas fechas chocaban con compromisos previos. En concreto, la OSPA tiene en la primera quincena de diciembre cuatro conciertos de su temporada “Seronda”, los días 3, 4, 10 y 11. Las dos últimas fechas quedan justo en medio de las funciones de “Madama Butterfly”.

Para vencer esta problemática, la Fundación Ópera de Oviedo contó con la complicidad del Ayuntamiento de Oviedo y de la gerencia y los músicos de Oviedo Filarmonía. La solución a la que llegaron es que la orquesta ovetense hará los dos títulos. Un esfuerzo extraordinario que tiene la dificultad añadida de que estarán bajo la batuta de dos directores diferentes: Óliver Díaz, que los liderará en “Madama Butterfly”; y Marc Piollet, responsable musical de “Fidelio”.

El director ovetense también tendrá que hacer un sobreesfuerzo para poder estar en el Campoamor en diciembre, porque el 27 de noviembre Óliver Díaz estrena en el Teatro de la Zarzuela “Marianela”, título del que hay una segunda representación el día 29. Será después de este compromiso cuando Díaz se reincorpore al cien por cien a la producción, con el hándicap de que los ensayos que pudo completar entre octubre y noviembre fueron con la OSPA. En otras palabras: Díaz tendrá que comprimir en poco más de una semana la preparación de “Madama Butterfly” con Oviedo Filarmonía.

El último escollo para poder alternar las dos producciones era el de la escena. Para poder agilizar los cambios, la Fundación decidió rescindir el alquiler de la producción que José Carlos Plaza había diseñado para el Teatro de la Maestranza de Sevilla, con el consiguiente ahorro, y pedir a Joan Anton Rechi que idease una solución escénica original que pudiese alternarse con la de “Madama Butterfly”.

En este caso, la fortuna se alió con la Ópera de Oviedo, ya que Rechi había desarrollado precisamente un montaje sobre la ópera de Beethoven para La Fenice de Venecia (una producción cuyo estreno estaba previsto para este mes y que se ha suspendido por la pandemia), por lo que conoce la obra en profundidad y pudo pergeñar una solución a partir de los elementos escénicos proyectados para el acto final de “Madama Butterfly”, lo que facilitará de manera extraordinaria la transición entre un título y otro. Era la última y decisiva pieza para concretar el encaje de bolillos para salvar el título estrella de la Temporada de Ópera de Oviedo.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats