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Nuevo vuelo para la cometa de Úrculo

Restauran el icónico mural que el artista ideó para una medianera de Fuertes Acevedo el año que pasó el “Halley”

Las obras en el mural de la cometa. | Irma Collín

Las obras en el mural de la cometa. | Irma Collín

La icónica cometa de la calle Fuertes Acevedo, junto a la confluencia con Silla del Rey, volverá a lucir en todo su esplendor. La empresa constructora Iroca ha iniciado los trabajos para mejorar la envolvente del edificio en cuya medianera se localiza el mural, con el objeto de potenciar su

Aunque la autoría del mural es conocida por los ovetenses, no pasa lo mismo con las circunstancias en las que se fraguó la obra. En 1986, la empresa de construcción Los Montañeses levantaba el edificio que hace esquina entre Fuertes Acevedo y Silla del Rey. Al realizar la obra, por una serie de circunstancias constructivas y urbanísticas, quedaba a la vista una fachada medianera ciega del edificio anexo, el número 4 de Fuertes Acevedo. Para solventar esa circunstancia, la propiedad, el constructor y el Ayuntamiento de Oviedo acordaron que la medianera se decoraría con una pintura mural.

“Llegaron infinidad de propuestas, de diferentes artistas”, recuerda José González Rodríguez, el constructor del edificio, conocido en el mundillo como “Pepe el montañés”. El sobrenombre, que posteriormente le sirvió para denominar a su empresa de construcción, le alcanzó siendo niño: “Mi familia era de Zureda, arriba de Campomanes, y teníamos vacas en el puerto. Cuando nos instalamos en San Cucao y llegábamos con las vacas, nos decían: ‘ahí vienen los montañeses’. A mis hermanos les molestaba mucho, porque decían que los montañeses son de Santander, pero a mí nunca me importó”.

Cuando se inició en la construcción, José González usó el sobrenombre para bautizar a su empresa, cuya sede está ahora en Oviedo, pero que en origen se localizaba en Lugo de Llanera. Allí estaba cuando, en julio de 1984, comenzó a edificar el edificio para 96 viviendas en la esquina entre Fuertes Acevedo y Silla del Rey.

“La conexión con el otro edificio era un problema. El ayuntamiento no me dejaba pegarlos, y tampoco hacer una rotonda, que era una solución que a mí me gustaba. Entonces salió esta solución de hacer una decoración específica para esta fachada, con la condición de que fuera un diseño de categoría, porque todos queríamos que quedara algo bonito”, explica “Pepe el montañés”.

El arquitecto encargado de diseñar el bloque de viviendas era José Carlos Fernández del Rey, un profesional muy reputado en la época. Fue Fernández del Rey el que, en febrero de 1986, registró en el Ayuntamiento de Oviedo todas las soluciones propuestas, un total de 34, para la decoración de la fachada ciega.

En un primer momento, la Comisión Municipal Permanente seleccionó la propuesta presentada por el grupo artístico “Colectivo de Diseño”. Pero su ejecución disparaba los costes muy por encima de lo contemplado por el constructor: los artistas pasaron un presupuesto de más de dos millones y medio de pesetas, cuando la constructora había proyectado gastar 695.000 pesetas. Ante el elevado coste de ese mural, “Pepe el montañés” tiró de un amigo: Eduardo Úrculo. “Le pregunté si podía hacer algo para esa pared, y me contestó: ‘voy a pensarlo’”.

La solución definitiva se fraguó en una comida en el estudio de José Carlos Fernández del Rey, en la calle Fruela. “Estábamos José Carlos, que era el que invitaba, Úrculo y yo”, recuerda Antonio Masip, que era alcalde de Oviedo en la época. “Durante la comida”, continúa Masip, “Úrculo sacó tres o cuatro bocetos, con ideas que tenía para esa pared. Recuerdo que había unas mujeres de la época de La Regenta, pero este diseño de la cometa, que nos presentó en un boceto en acuarela, era el que más nos llamaba la atención, sobre todo por la intrahistoria, por la conexión que Úrculo hacía con el paso del cometa ‘Halley’ y, también, con la cometa de Benjamin Franklin”.

Con la complicidad del alcalde, el proceso se agilizó. En octubre, Masip firmó un decreto aceptando la propuesta de la Constructora Los Montañeses para que el diseño de Úrculo decorase la pared de Fuertes Acevedo. En los meses siguientes, un pintor mural de la confianza de Úrculo trasladó, línea por línea, su diseño a la pared. “Yo tenía un poco de miedo por el hecho de que fuese otro pintor el que pasase el diseño a la pared, pero lo buscó el propio Úrculo y me dijo que no me preocupara, que quedaría bien. Y lo cierto es que así fue”, relata “Pepe el montañés”.

El mural estaba terminado en los primeros días de enero de 1987, y desde un primer momento se convirtió en un emblema de la ciudad. “El mural gustaba mucho, pero además al poco cobró mucha fama a raíz de un reportaje de ‘Informe Semanal’. Era sobre Hunosa y grabaron en la sede, en la avenida de Galicia. Yo creo que lo dirigía Pedro Erquicia, pero el caso es que desde la puerta de Hunosa hicieron un movimiento de cámara y en el tiro entró el mural de Úrculo”, relata Masip. Había nacido un símbolo de Oviedo.

Ahora, más de tres décadas después, la constructora Iroca aborda la restauración del mural, que ya ha tenido otras intervenciones entre medias. “El mural no está mal. Tiene el deterioro lógico del paso del tiempo, teniendo además en cuenta que está muy expuesto. Pero en todo caso lo que haremos será mejorar su aislamiento y repararlo”, explica Pablo Rodero, de Iroca, quien incide en que la comunidad de propietarios tiene un apego “incluso sentimental” por el mural. Como también “Pepe el montañés” y Antonio Masip, quien es muy claro: “Es la mejor obra que tenemos de Úrculo en la ciudad, y mucho más representativa que las esculturas”.

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