La Hermandad de los Defensores de Oviedo está de luto por el fallecimiento de uno de sus miembros ilustres. El corazón de Julio García García se apagó a los 101 años de edad después de una vida dedicada a la abogacía compaginada con su participación en varios colectivos como la propia Hermandad, de la cual era Vicepresidente de Honor.

A los 17 años fue uno de los participantes en la defensa de Oviedo durante las acometidas de las tropas republicanas. Actualmente era uno de los socios más antiguos del colectivo de los Defensores de Oviedo y sus compañeros le otorgaban el mérito de haber sido una de las personas decisivas a la hora de garantizar la supervivencia de la Hermandad a finales de los años 70, cuando la Hermandad dejó de recibir apoyo de las instituciones locales durante la Transición.

"Joseantoniano" desde su juventud, Secretario Provincial de FE de las JONS de Asturias, miembro del Patronato del Campamento falangista “Loma Rivelles” de la Concha Artedo, Presidente de la Confederación de Combatientes de Asturias, además de formar parte del Ilustre Colegio de Abogados de Oviedo.

Era un fijo de los actos organizados por la Hermandad, a la cual siempre trasladaba "su apoyo, aliento y ánimo".

Viudo desde hace años, fue padre de siete hijos, abuelo de diez nietos y bisabuelo de diez biznietos. Su capilla ardiente está instalada en el tanatorio de los Arenales y su funeral está previsto para este jueves a las doce horas en la iglesia del Corazón de María.