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“Paco”, el modisto exprés de Ciudad Naranco que vino de Senegal

Instalado en Oviedo en 2009 abrió su negocio hace seis y cuenta con el cariño de sus vecinos: “Cose de maravilla”

“Paco”, el modisto exprés de Ciudad Naranco que vino de Senegal

“Hola ‘Paco’, aquí te traigo estos pantalones para que les metas los bajos. Hazlo como siempre, como tú sabes, que los dejas siempre perfectos”. La puerta de un pequeño local de la calle Tito Bustillo (en Ciudad Naranco) se abre cada dos por tres para dejar o recoger prendas de ropa. También hay quien se queda mirando -disimilando o sin disimular- el escaparate. Les llama la atención la persona que apenas levanta la vista de una máquina de coser. Está sentada en el medio del establecimiento rodeada de perchas, carretes de hilos de colores, bolsas y estantes ordenados. Es Papa Mbaye, el modisto exprés del barrio. Así se anuncia este profesional de la costura establecido en Oviedo desde hace 12 años tras pasar otros tres años trabajando como pintor de brocha gorda, en la construcción o en el campo recogiendo manzana en Lérida y uva en Aragón. Dejó su Senegal natal, en concreto la capital, Dakar, en busca de una vida mejor, Y gracias al contacto de un amigo, logró establecerse en la capital asturiana para hacer lo que mejor se le da; coser y tapizar.

“Paco" cose una prenda en su taller de Ciudad Naranco Miki López

“Aprendí a arreglar y hacer ropa a los 13 años con un profesor. Estuve cinco años aprendiendo y al final yo también daba clases”, explica “Paco”, que aclara que le llaman así tanto en España como en África porque, al parecer, a los llamados “Papa” en Senegal también se les conoce como “Paco”.

Abrió su negocio hace seis años en Ciudad Naranco y está contento: “Me da para vivir y hago lo que me gusta”. La pandemia ha mermado y cambiado ligeramente su negocio. Ahora hace más arreglos que antes, cuando le llevaban prendas nuevas para estrechar o ensanchar, e incluso modificar, mientras que ahora se lleva más el remiendo.

Lo que más le costó al llegar a España fue aprender castellano. Su idioma nativo es el wólof, que en nada se parece al español, por lo que asistió a clases de manera voluntaria en un colegio para mejorar su nivel de comunicación. Eso sí, mantiene un contacto regular con su familia y amigos de Senegal que ahora es forzadamente telefónico por la pandemia, pero que suele ser presencial con viajes anuales de un mes de duración a Dakar.

El modisto "Paco”, en su local de la calle Tito Bustillo Miki López

“Paco” ha logrado hacerse con una clientela fija a lo largo de los años, aunque siguen siendo muchos los que se sorprenden viendo el cartel de “modisto” en plena calle Tito Bustillo. “Les llaman la atención dos cosas; que sea un hombre y que sea de raza negra, pero me siento muy respetado”, explica mientras llega otra clienta: “Pon ahí que cose de maravilla y es muy honrado. Yo le he traído un montón de ropa para arreglar y hasta muebles para tapizar. Y mi prima también. No se te olvide ponerlo

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