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La jueza ordena el ingreso psiquiátrico de la mujer que incendió un rellano de su edificio

“Es lo mejor para todos; está claro que aquí no podía seguir porque tarde o temprano iba a acabar ocurriendo una desgracia”, aseguran los vecinos

Estado del rellano del edificio una vez apagado el fuego provocado por la mujer. | F. V.

Estado del rellano del edificio una vez apagado el fuego provocado por la mujer. | F. V.

La magistrada titular del Juzgado de instrucción número 3 de Oviedo, en funciones de guardia, ordenó ayer el internamiento forzoso en el área de Psiquiatría del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) de la mujer que provocó un incendio el pasado sábado en el número 22 de la calle Valentín Masip. La acusada, que tiene 60 años y ya había sido denunciada por los vecinos por su actitud “violenta y peligrosa”, estuvo a punto de provocar una tragedia tras prenderle fuego a un sillón y a otros enseres de su vivienda en el rellano del sexto piso, donde residía de alquiler.

La jueza tomó la decisión de internar a la mujer tras analizar los informes médicos entregados por los forenses encargados de valorar el estado mental de la acusada. La mujer, según fuentes judiciales, no tendrá que prestar declaración por los hechos que se le atribuyen hasta que no finalice su tratamiento médico. El internamiento forzoso de la mujer será ejecutado por el Juzgado de Familia número 7 de Oviedo.

Los vecinos del edificio en el que ocurrió todo aún tienen pesadillas cuando recuerdan lo sucedido el pasado sábado. El fuego comenzó alrededor de las ocho y media de la tarde, pero los gritos y los ataques de la mujer a sus vecinos ya habían comenzado unas horas antes. “Estaba discutiendo por teléfono a voces con su casero y le decía que lo iba a quemar todo. Empezó a sacar las cosas al descansillo y así estuvo hasta que el casero avisó a la Policía y una patrulla se personó aquí para tratar de calmarla. No les abrió la puerta, se fueron y después pasó lo que pasó”, explicó al día siguiente uno de los afectados. Y lo que pasó es que la mujer le prendió fuego a todo y que estuvo a punto de causar una tragedia de grandes dimensiones. “No nos explicamos cómo pudimos salir todos ilesos. No hubo ni siquiera heridos, pero podríamos haber muerto todos. El fuego y el humo ocupaban las tres últimas plantas y no se podía bajar ni subir. Menos mal que llegaron rápido los bomberos”, recordaba ayer un vecino. “En el mismo piso que vivía la señora hay familias con bebés y personas mayores. Vuelvo a repetir que ha sido una suerte que no pasase nada grave”, recalca.

No hay más que ver cómo ha quedado el rellano de la escalera para hacerse una idea del peligro que corrieron los vecinos del número 22 de la calle Valentín Masip. Las paredes están negras y las puertas de las casas –cuatro pisos en cada planta– totalmente chamuscadas por las llamas. “Ella le prendió fuego al sofá y se marchó escaleras abajo. Llevábamos mucho tiempo soportando sus amenazas y sus gritos. Te picaba a la puerta a cualquier hora diciendo que la espiabas y que te iba a matar”, señalan las mismas fuentes.

Y es que los vecinos aseguran que existían “muchas denuncias” previas contra la mujer por diferentes motivos y que incluso hubo quien solicitó una orden de alejamiento de la inquilina por temor a posibles reacciones violentas por su parte. “La verdad es que está mejor en un sitio en el que la traten de su enfermedad. Está muy claro que aquí no podía seguir viviendo porque tarde o temprano iba a acabar ocurriendo una desgracia. Pienso que la juez ha tomado la decisión correcta para todas las partes”, dice otro de los vecinos del edificio.

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