La revisión del prototipo de los carros de zapadores que Santa Bárbara está fabricando para satisfacer un encargo de 36 vehículos del Ejército de Tierra está frenando temporalmente la actividad en la factoría de Trubia. La necesidad de subsanar un fallo en el diseño ha hecho parar el montaje de los vehículos en la factoría sevillana de Alcalá de Guadaira y con ello el suministro de barcazas fabricadas en el complejo de la localidad ovetense.

Si bien se trata de un contratiempo puntual, según fuentes próximas a la planta de Trubia, esto está afectando negativamente al empleo, pues se está optando por no renovar los contratos de los empleados de las ETT, las cuales aglutinan a dos de cada seis trabajadores que conforman la plantilla de Santa Bárbara en las instalaciones.

Los vehículos de zapadores son un encargo previo al contrato millonario aprobado el pasado año por Defensa para el suministro de 346 vehículos blindados 8x8, que elevará la carga de trabajo de la planta trubieca a partir del próximo año. A dichos encargos podría añadirse próximamente otro del Gobierno de Filipinas para la construcción de veinte vehículos que refuercen su potencial militar.