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Una vela por cada millón de víctimas del Holocausto, en Oviedo

"Vienen tiempos duros y es importante recordar", dice la comunidad judía asturiana al conmemorar el 76º aniversario de la liberación del campo de Auschwitz

Aída Oceransky enciende una vela en el Campo San Francisco en recuerdo de las víctimas del Holocausto. Al fondo, los representantes de la comunidad judía en Asturias Vivi Baboy, Nataniel  Castaño y Antonio Cifuentes . | Irma Collín

Aída Oceransky enciende una vela en el Campo San Francisco en recuerdo de las víctimas del Holocausto. Al fondo, los representantes de la comunidad judía en Asturias Vivi Baboy, Nataniel Castaño y Antonio Cifuentes . | Irma Collín

“Vienen tiempos duros y es importante recordar”, advertía Aída Oceransky, representante de la comunidad judía en Asturias cuando se cumplían 76 años de la liberación del campo de concentración de Auschwitz. Recordar para evitar que se repita la historia de barbarie que dejó sin palabras a las tropas soviéticas que cruzaron los muros del centro de exterminio polaco en el que fueron asesinados más de un millón de personas. Sus palabras de alerta pusieron punto y final a un acto en conmemoración de las víctimas del Holocausto junto al monolito que tienen en el Campo San Francisco. A causa de la pandemia, al acto solo pudieron acudir cuatro representantes de la comunidad y este no vino precedido de la charla dedicada a los escolares que se celebraba cada año en el Auditorio.

No por ser un acto reducido, las palabras de la comunidad perdieron fuerza. Las cifras tampoco lo hacen. Los representantes del pueblo judío en Oviedo colocaron seis velas. En honor de los seis millones de judíos exterminados, del millón y medio de niños asesinados. De las 7.000 víctimas españolas, entre los que hubo 160 asturianos. Y en honor de aquellos judíos que lograron rehacer sus vidas tras la “traumática” experiencia de haber sobrevivido a los campos de concentración nazis.

“Siempre que haya indicios de una visión del mundo que se base en perseguir a quienes piensan o actúan de manera diferente a lo establecido, existe el peligro de que esa intolerancia pueda conducir a actos violentos contra ciertos grupos humanos. Por ello hay que recordarlo”, sentenció Oceransky, quien destacó la importancia del recuerdo de lo ocurrido con el pueblo judío para ayudar a la educación de los más jóvenes. Tras las palabras de la representante de la comunidad, se leyeron dos poemas, de Erika Gumgrud y del partisano Abba Kovner. Para finalizar el acto se realizó una oración en hebreo en honor de los fallecidos.

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